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Bloquean vecinos de la Gómez Sandoval por obra inconclusa
Oaxaca, Oax., 03 de julio del 2011(Quadratín).- De visita en la ciudad de Oaxaca previo a su reunión del día lunes 4 de Julio con la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la ONU, Navy Pillay, el sacerdote Alejandro Solalinde Guerra, director del albergue Hermanos en el Camino, denunció que no existe apoyo hacia los escoltas que cuidan de su seguridad, Aquí estoy sin guaruras, se quedaron en Ciudad Ixtepec, porque no hay dinero para traerlos, no hay camioneta, escoltas que el propio Gobierno del estado le otorgara como parte de las medidas cautelares, que se comprometiera a cubrir, tras amenazas de muerte de las cuales el sacerdote fuera objeto. Yo no confío en la seguridad Federal después de todo lo que he visto, menos en la municipal, mi seguridad será la del Estado o no será nada, advirtió el religioso.
Ahondó en la falta de apoyo a sus escoltas no han sido apoyados como debería ser, ya que la camioneta que me asignaron por ejemplo, se descompone a cada rato, es más ya ni sirve, explicó Solalinde Guerra, incluso dijo tiene que pagar la gasolina cuando eso debería ser parte de las obligaciones del Estado.
Dijo que al solicitar explicaciones a las autoridades de seguridad del estado sobre el nulo apoyo, (sin citar nombres), no recibió nada convincente, la única explicación fue, que no hay dinero y no hay dinero, dijo, por ello cuestionó sí se están repitiendo los vicios de la administración pasada. En el periodo de Ulises Ruiz, no sólo no les daban dinero a los policías, sino que además les exigían cuotas y lo que yo me pregunto es ¿sigue pasando esto en esta administración?, yo esperaría que no.
Ante este escenario, Solalinde Guerra dijo, el apoyo es tan poco, que sus escoltas tuvieron que quedarse en Ciudad Ixtepec, debido a que no lograron conseguir dinero ni vehículo para que viajaran con él a Oaxaca Aquí estoy, aquí me ves, sin guaruras, se quedaron en Ciudad Ixtepec, porque no hay dinero para traerlos, no hay camioneta tampoco, deberían estar aquí ayudándome, pero no hay dinero, dijo y advirtió Sí el estado no me puede proporcionar la seguridad, no buscaré protección de nadie más, no la aceptaré o es la del Estado o es nada para finalmente resignado decir: Me cuida Diosito, ya nada más me encomiendo a él, mi vida está en sus manos.