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Mantiene SSPO activo el Plan de Apoyo a la Población en el Istmo
Oaxaca, Oax. 1 de mayo de 2013 (Quadratín).- En el marco de la visita a México de Barack Obama y de la reunión que sostendrá el próximo viernes José Miguel Vivanco, Director de la División Americas de Human Rights Watch (HRW) con el Presidente Peña Nieto, representantes de la Asamblea de Pueblos del Istmo en Defensa de la Tierra y el Territorio, de la Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo, CEMDA y del Proyecto PODER se reunieron el 30 de Abril en la ciudad de México con Nick Steinberg, Investigador para México del Human Rights Watch una influyente asociación de Derechos Humanos a nivel mundial.
En esta reunión realizada por el auspicio de Brigadas Internacionales de Paz (PBI) se analizo el impacto negativo en materia de derechos humanos que tiene la creciente imposición de megaproyectos en México, la mayoría de los cuales se realizan sin informar o consultar a las comunidades locales.
Se coincidió que en nuestro país son escasas las normas legales que protegen los derechos de las comunidades y de que es abierta la relación de funcionarios públicos con las empresas trasnacionales, lo cual los lleva a violar las leyes, poniéndose como ejemplo el caso de la Tribu Yaqui, la cual a pesar de contar con suspensiones derivadas de juicios de amparo, estas no fueron respetadas por el mismo gobernador de Sonora.
La relación entre empresas trasnacionales y funcionarios gubernamentales se puso en evidencia con los casos de Iberdrola, Mareña Renovables y Abengoa, las cuales han sido favorecidas de diferentes formas.
También se denunciaron los métodos gansteriles que están utilizando los gobiernos y las mismas empresas para imponer los proyectos, la utilización de amenazas, sobornos e incluso la protección a la abierta operación de bandas paramilitares quienes hostigan y llegan a asesinar a los opositores de los megaproyectos; en este sentido se denuncio además la impunidad que existe en torno al asesinato de defensores comunitarios como es el caso de Bernardo Vázquez y de Alberta Bety Cariño, ambos del estado de Oaxaca y de opositores a proyectos mineros en Chihuahua y Chiapas.
Fueron expuestos los casos de las presas Cerro de Oro, Picachos, Yesca y El Ciruelo, donde han sido desplazadas poblaciones enteras para la construcción de hidroeléctricas, donde en algunos casos han pasado más de 50 años sin que los afectados hayan sido indenmizados y ante cualquier reclamo han sido encarcelados y perseguidos.
Las organizaciones istmeñas denunciaron en el marco del megaproyecto eólico el clima de violencia, de hostigamiento, persecución y amenazas que sufren por parte de grupos de golpeadores del PRI, funcionarios estatales y de la misma empresa, llegándose al extremo de que la agresión policiaca del 2 de febrero pasado en contra de campesinos zapotecas de Alvaro Obregón fué dirigida por un abogado de la empresa Mareña Renovables. Las organizaciones demandaron asimismo la intervención de HRW ante el gobierno federal y el Banco Interamericano de Desarrollo para que cese la represión y de que en atención a la normatividad internacional sea respetado el derecho de los pueblos indios al Consentimiento Previo, Libre e Informado.
En la reunión se expreso la preocupación de que la Secretaria de Gobernación no haya expresado hasta ahora la voluntad para instalar mesas de atención a los más de 350 conflictos por disputa territorial que existen el país, ni que se impulse de manera seria el Derecho a la Consulta que tienen los pueblos originarios como una forma de garantizar su misma existencia.