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El PAN y la cabeza de Medusa
Oaxaca, Oax. 01 de abril de 2013 (Quadratín).- Hay particularidades que nos distinguen del resto de los mexicanos y nos hacen diferentes de otros connacionales, rasgos que como oaxaqueños agenciamos y forman parte de nuestro vasto patrimonio cultural enclavado en un mágico entorno. Sin embargo, habemos quienes nos resistimos a las condenas y estigmas: salir del subdesarrollo y acabar con la fama de revoltosos y anacoretas.
Lo anterior viene a cuento, porque la decisión del Gobernador del Estado de impulsar una iniciativa de ley contraria a la reforma constitucional en materia educativa -a complacencia del magisterio oaxaqueño- no abona a ese anhelo porque busca hacer de Oaxaca una entidad de excepción con tal de no recuperar la rectoría de la educación.
Cuatro consideraciones.
PRIMERA
Oaxaca se asoma al borde de lo imposible y no debemos permitirlo. Nuestros gobernantes se ahorran el costo de asumir la culpa de la gobernanza y optan por administrar los males hasta heredarlos al sucesor. Así le fue entregada la administración a este gobierno de alternancia: con problemas por doquier agravados por la mezquindad y los altos niveles de corrupción que se perpetraron. No podemos obviar que el hoy gobernador Gabino Cué, mantuvo buena comunicación con la sección 22 del SNTE desde su condición de opositor hasta jugar un rol de aliado electoral; sin embargo, parece que el mandatario estatal no reparó en que haría con sus aliados al momento de arribar al poder y, cómo encauzaría la transformación prometida si los dirigentes sindicales estaban acostumbrados a utilizar el chantaje y la amenaza como instrumento para negociar prebendas y posiciones con el gobierno en turno. Desafortunadamente, el gobierno aliancista optó por replicar el modelo heredado y se dejó dominar por el miedo a gobernar hasta el grado de encontrarnos hoy con la pretensión de derribar por timidez un esfuerzo del Estado mexicano en su conjunto.
SEGUNDA
Es innegable que la reputación del magisterio oaxaqueño ha venido decreciendo hasta la antipatía ciudadana, por su extrema politización que adquirió -en los últimos años- y por sus extremas decisiones que han tomado en menoscabo de la paz, la economía y la enseñanza de miles de oaxaqueños. Una de las razones es el alejamiento de las sección 22 del SNTE de sus convicciones y compromiso social que les dieron origen como disidencia. Desde su conformación se caracterizaron por encauzar los reclamos de sus bases, privilegiaron la democratización del SNTE como muestra de rechazo a aquellos dirigentes corruptos y, rechazaron las políticas educativas neoliberales encaminadas a debilitar la educación pública que antepone los esquemas privados. En claro contraste con lo descrito, hoy se concibe al movimiento magisterial como una estructura política especializada en presionar al gobierno para alcanzar canonjías, organizar grandes asambleas, capaz de convocar a numerosas movilizaciones sociales y de tomar por la fuerza las plazas públicas y oficinas de gobierno hasta lograr sus objetivos.
Desde la lógica de su comportamiento y el desmedido poder que ejercen se puede entender su aversión a la reforma educativa recién aprobada en el Congreso de la Unión. Lo que no es justificable es que el jefe del ejecutivo en el estado, en el afán de atemperar el descontento de los maestros ahonde en la desgracia de nuestra educación, al no permitir que se eleve el nivel educativo ni se acredite a quien imparte clases evaluando permanentemente su desempeño.
TERCERA
Ha trascendido que el Gobierno del Estado en coordinación con la cúpula magisterial prepara una iniciativa de ley que presentará en los próximos días al Congreso del Estado; el propósito central de esta iniciativa es que le sea reconocido a nivel de ley, el Plan para la Transformación de la Educación del Estado de Oaxaca (PTEO). El PTEO es un proyecto alternativo a la reforma educativa que fue presentado hace 4 años por una consultora privada pero que no prosperó por ser calificado -por académicos y especialistas- de calidad muy baja. De ahí se desprende un pronóstico evidente del posible curso que tendrá esta iniciativa de ley a la oaxaqueña: el innecesario ridículo. En un inicio, porque a todas luces constituye una acción de inconstitucionalidad al contravenir una norma local a una disposición de mayor jerarquía, emanada de nuestra constitución federal. Y después, porque el trámite correspondiente es que sea analizada por el Congreso de la Unión quien recientemente la votó mayoritariamente.
Adicional a lo anterior, es un despropósito del gobierno del estado estirar la liga con el gobierno de la república con quien debe mantener una sana relación de cooperación. No se debe pasar por alto que la reforma en cuestión, se constituye como la primera acción de gran calado de la actual administración federal.
CUARTA
De oaxaqueño a oaxaqueño señor gobernador, le comparto un sueño que tenemos muchos oaxaqueños: rescatar a la víctima y acabar con el secuestro de la educación en nuestro estado. Aunque reconozco que la reforma educativa es aún incompleta, no podemos regatearle las bondades que a Oaxaca le brindará. No debe soslayar que el magisterio oaxaqueño persigue sus intereses sindicales, y usted en cambio, debe custodiar la supremacía del Estado de Derecho en Oaxaca y acompañar las iniciativas en pro del desarrollo de nuestro estado.
La experiencia nos otorga una gran lección: mayores concesiones, paliativos y aplazamientos sólo nos resta posibilidades de salir de este marasmo en el que nos hallamos.
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Twitter: @juandiazcarr
Abogado, economista y periodista.
Foto: Archivo