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Reforma de maíz transgénico: ¿camino a soberanía alimentaria de México?
Oaxaca, Oax., 24 de junio del 2011 (Quadratín).- Los principios son reglas o normas de conducta para los seres humanos, consecuentemente lo son para la sociedad y también para el uso del conocimiento. Los principios nos gobiernan, lo queramos o no. Un ejemplo de ello, es la ley de la gravedad, que establece como principio o ley que los objetos se caigan sobre la tierra, y esto sucede en cualquier parte del planeta.
Para el tema que nos ocupa, considero fundamental establecer principios básicos en el Plan Estatal de desarrollo y que estos sean transversales, es decir que siempre estén presentes en todas las acciones y actos de gobierno, estos principios, entre otros, podrían ser: la Justicia, la democracia y la equidad.
La justicia establecida como regla social, sostiene dar a cada individuo lo que le corresponde, de acuerdo a su contribución en la sociedad, sus necesidades y méritos propios. En ese sentido, en nuestro estado oaxaqueño, todos los sectores de la sociedad reclaman para sí mismos, lo que creen que les corresponde, pero no toman en cuenta lo que les corresponde a los demás. Esta significación cultural hace de nuestra entidad, un pueblo en permanente movilización social.
La democracia establece como norma, que la toma de decisiones debe ser entre de todos, por tanto, debemos comprometernos a respetar y defender, esas decisiones colectivas. En tal sentido, la democracia en nuestro estado, debe ser una forma de vida, la cual está llena de decisiones. Lo cierto es que en Oaxaca, nos hace falta trabajar en el fortalecimiento de este principio, desde la casa, la escuela, el trabajo, la colonia y el municipio. Las decisiones que el gobierno tome son en beneficio o detrimento de la sociedad, y no puede como tal, utilizar los recursos públicos como si fueran de su propiedad. Se deben formar nuevas estructuras de gobierno, en el ámbito regional para orientar políticas de inversión. La orientación política de un gobierno democrático es la de convencer y no reprimir, debemos adoptar como estratégica de convencimiento mutuo en la comunicación, el debate público.
La equidad, adoptada como principio señala, que todos debemos tener las mismas oportunidades para desarrollarnos como seres humanos, con el objeto de ser justos se tiene que procurar el dar más a quien más lo necesita. Es decir, se trata de ser no solo justo sino equitativo. En el caso de nuestro estado, gran parte de la población es indígena, al igual que otros sectores viven en desventaja social como las mujeres, luego entonces que tan sensibles debemos ser los oaxaqueños para entender que gran parte del presupuesto deberá orientarse hacia esa población. Recuerdo como varios de nuestros ex gobernantes oaxaqueños, han discursado este tema de la equidad a nivel nacional, solamente para obtener recursos del gobierno federal y exigir trato preferencial, que no corresponden a las políticas públicas aplicadas en la entidad. Pues aquí se han distribuido los recursos bajo criterios políticos, electorales y de intereses particulares, no bajo principios.
Si logramos que los principios gobiernen como la gravedad a los cuerpos físicos, estaremos avanzando hacia niveles de bienestar de toda la sociedad, ya no podrán nuestros gobernantes meter la mano a donde no deben, disminuiremos el conflicto social y lograremos que el gobierno de la transición que la mayoría así determinó, logre sus objetivos. Sustentados sobre la base de enseñar a pescar y no de regalar pescados.