
Muere turista arrastrado por fuerte oleaje en playa Zipolite
Oaxaca, Oax., 26 de noviembre de 2011 (Quadratín).- Las elecciones son cada vez más onerosas para el país, pero son necesarias y hasta indispensables pues estimulan la economía y son un negocio redondo.
Tanto que para 2012 la movilización electoral será uno de los principales factores que contengan los efectos de la crisis económica internacional y del paso lento que el país ha tenido durante los últimos años.
Por una causa u otra, más allá de conductas cívicas o ciudadanas respecto al ejercicio ciudadano y la construcción de un sistema democrático de gobierno, el proceso electoral es generador de actividad económica, empleo y producción. Tanto así que unas 50 mil empresas pequeñas, medianas y grandes serán beneficiadas por el proceso electoral, pues producirán una derrama económica que se estima rebasa los 18 mil millones de pesos.
La actividad electoral abarca desde los empleados del propio aparato burocrático electoral (uno de los más grandes y costosos del mundo), así como toda una industria que alimentan los partidos políticos y que van desde los fabricantes de camisetas, gorras o plumas y un sinfín de artículos promocionales, hasta la contratación de un sinnúmero de empresas especializadas en asesoría profesional o proveeduría de productos y servicios inimaginables. Desde diseñadores de estilo, peinadores, maquillistas, etcétera, hasta todo tipo de espacios y medios de propaganda.
Esta semana en Santa Fe se montó un verdadero tianguis político para todos los aspirantes y candidatos a un puesto de elección popular 2012. Ahí se hizo patente que la actividad económica electoral cuando menos triplicará el presupuesto de 6,000 millones de pesos que el Instituto Federal Electoral autorizó para gastos a los candidatos a los puestos de elección popular que competirán en julio del año entrante.
Luis Farías Mackey, otro de los organizadores de este tianguis y analista político, comentó que la intención es contribuir a la equidad en la distribución de los recursos públicos aplicados a las campañas. Podemos aportar un poco de orden y transparencia, ha sido un mercado de cuates, de contactos y de amigos, lo que queremos es que lo que haya en oferta se conozca y transparente, que de esto derive un padrón de productos y servicios electorales que no existe en el país y precios de referencia.
Aunque política y democracia son criticadas y sus actores despreciados desde las cúpulas empresariales que se jactan de apartidistas, no le hacen fuchi al negocio y a la cantidad de recursos y ganancias que les generan, cada vez más, los procesos electorales, sin que ello signifique que la calidad de la democracia mexicana haya evolucionado, mucho menos crecido.
El economista en jefe del banco BBVA, Adolfo Albo, prevé que el gasto electoral ayudará a México a sobrellevar la crisis que se espera para el año entrante pues la derrama económica puede llegar a significar casi medio punto porcentual del Producto Interno Bruto. Además de los comicios federales, habrá elecciones en 15 estados para elegir a 7 nuevos gobernadores, 579 diputados estatales y 887 ayuntamientos, cifra nada despreciable si se cuantifica en artículos de propaganda de todo tipo, gasto de logística, asesoría, salarios y, hasta dicen algunos, compra de votos.
Resulta tan atractivo el negocio que ya están listos equipos de expertos y también muchos charlatanes nacionales e internacionales, que son hoy por hoy los encargados de armar campañas electorales exitosas y dar el know how a los noveles políticos mexicanos, sobre cómo ganar en las urnas y no perder en el proceso postelectoral.
Se prevé que el mercado electoral en 2012 será más amplio, aún cuando se intente concentrar muchas de las acciones promocionales o propagandísticas en los medios electrónicos que absorben la mayor parte de los presupuestos. A la renovación de presidente de la República, se agregan 15 elecciones locales concurrentes y cambio de siete gobernadores entre ellos el jefe de Gobierno del DF, además de 500 presidentes municipales y más de mil 700 puestos de elección popular de los tres órdenes de gobierno.
Las campañas impactan varias ramas de la economía, desde telecomunicaciones, financiero, comercio, automotriz, así como en los servicios profesionales sin fin, pero entre los que destacan los legales, contables, financieros, de imagen, de publicidad y propaganda, entre otros, aunque el más importante es para medios electrónicos. Lourdes Bosh, consultora general en estrategia electoral considera de vital importancia saber el cómo debe hacerse una campaña política exitosa, competir con calidad, formar los cuadros y reforzar grupos.
La anarquía impera en esta industria, tanto así que, con el propósito de lograr transparencia, un grupo de empresarios conformará un padrón de empresas de bienes y servicios que se consumen en las elecciones, lista que se entregará a las autoridades electorales para que sirva de herramienta para el control de calidad.
Catalina Rodríguez se refirió a la necesidad de que, tratándose de recursos públicos de la Federación y del Estado en materia de campañas, los partidos recurran a empresas nacionales y formalmente establecidas.
Sólo el gasto autorizado por el IFE para los candidatos supera los 6 mil millones de pesos, a través de los partidos políticos quienes gozan del privilegio de la discrecionalidad en el gasto.
Para un país con los rezagos y las necesidades económicas y sociales, todo este gasto es caro, muy caro, pero al fin y al cabo que la democracia y la sensación de civilidad, lo merecen.
Foto:Archivo