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Tareas de Claudia sin AMLO: economía y Casa Blanca
México, D.F. 03 de mayo 2012 (Quadratín).- No le queda a uno sino condolerse de los pobres franceses, cuya democracia duele y hasta puede dar pena y vergüenza. Por principio, no tienen como nosotros casi 45 millones de spots de sus candidatos; los partidos políticos no cuentan con prerrogativas pagadas por el pueblo que permita a sus estructuras dilapidar millones y millones de euros en propaganda que adorne calles como ocurre en México, cuyos pueblos y ciudades son tapizados con las fotografías retocadas de todos los candidatos y candidatas que buscan atrapar a los electores por sus atributos físicos.
En cambio, los pobres franceses tienen que escoger por sus propuestas y promesas electorales, no a través de spots sino de una operación electoral que busca fortalecer a la Nación y no es una mina de oro para unos cuantos, como ocurre cada vez más en México.
Pobres franceses que ayer tuvieron que atender un debate entre sus candidatos a la presidencia y que, de acuerdo a las opiniones mayoritarias, favoreció al izquierdista François Hollande, quien demostró ser mejor que el actual presidente Nicolás Sarkozy.
Afortunadamente, en México contamos con sistemas avanzados para la democracia y para la eficacia de los procesos electorales. Por ejemplo se cuenta con una estructura burocrática de varias decenas de miles de empleados de las instituciones electorales que trabajan, protegen y cobran para que, aunque no haya elecciones, se proteja a la democracia y no le pase nada.
Esas mismas autoridades electorales envían las órdenes para que todo canal de radio o televisión, trasmita en tiempo y a tiempo los miles de mensajes que los mexicanos escuchan con atención tantas veces como sean repetidos. La gente los agradece tanto, porque conoce a fondo y en la superficie a cada candidato y a cada propuesta. Evalúa, se compromete y decide el ciudadano gracias a estos instrumentos que solo México ha desarrollado y madurado y lo colocan como una de las naciones con más avances democráticos de la humanidad. Por eso el ex presidente Vicente Fox dice que mítines son pérdida de tiempo, si se cuenta con la televisión y la radio.
Pobres franceses con una democracia y un sistema electoral pobre, arcaico y que produce lástima. En Estados Unidos también tienen lo suyo. Ya se ve que la NFL que anticipó un día la inauguración de la temporada, uno de los eventos deportivos de mayor audiencia, para no competir con el inicio de la campaña formal por la reelección del presidente Obama.
¡Ah que los gringos!, que presumen tanto de su democracia y no pueden hacer lo que en México que, como el domingo que viene, cada quien vea lo que le dé la gana. Afortunadamente, el IFE ya informó que el debate entre los cuatro candidatos presidenciales, será transmitido por un canal de YouTube, con el fin de que éste pueda ser visto, no sólo dentro de nuestro país, sino también en el extranjero.
¡Pobres franceses!, cuyo presidente, Nicolás Sarkozy, hizo un intento desesperado por llegar a los votantes de extrema derecha luego de haber sido derrotado en un caldeado debate televisivo con el candidato socialista François Hollande antes de la segunda vuelta electoral del domingo. Hollande, a la cabeza en los sondeos por entre seis y 10 puntos porcentuales, estuvo calmado e imperturbable en el debate de casi tres horas.
Comentaristas dijeron que el resultado de la confrontación, observada por 17,8 millones de personas de un electorado de 44,5 millones, parecía favorecer a Hollande, porque dejó de lado las dudas sobre el carácter de un hombre que nunca antes ha tenido un alto puesto de Gobierno. La pregunta que había antes del debate era si François Hollande podía ser presidente. Luego del debate, nadie puede decir que no puede, así que ha ganado, dijo Dominique Reynie, catedrático del Institut dEtudes Politiques de París.
Lo dicho, que sistemas electorales arcaicos, aburridos, baratos y económicos cuando que, como se hace en México, puede haber derroche económico, que los candidatos no tengan que pensar mucho, que graben muchos spots y convenzan a la audiencia. Es el problema de las democracias patito. Por eso luego no hay que quejarse.