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Reforma de maíz transgénico: ¿camino a soberanía alimentaria de México?
Oaxaca, Oax., 17 de junio 2011(Quadratín).-Con la recuperación de su libertad de movimiento, el ingeniero Jorge Hank Rhon, volvió a la rutina, a la vida normal de los negocios y la administración de su abundante riqueza; a las excentricidades de las que ha hecho fama y al relato frecuente, a sus cercanos, de cómo la autoridad lo aprendió, lo culpó y luego le pidió perdón.
Usted disculpe le dirían y él, hijo del profesor Carlos Hank González, empezó a curarse las heridas y daños morales que le produjo su estancia en la cárcel.
Tras el episodio hankiano el país también volvió a su normalidad, con un tufillo a ridículo gubernamental y del casi siempre eficiente Ejército que, según la mayoría de las versiones y opiniones periodísticas, se cometió con el ingeniero Hank.
Sin embargo, también se comenta el otro lado de la moneda: el operativo del gobierno del presidente Calderón, resultó un éxito.
El PRI está paralizado, sus dirigentes y miembros destacados esperan que venga lo peor, mas actos judiciales que, más que buscar la justicia, persiguen la exhibición pública de los funcionarios de gobiernos priistas, en activo o en receso.
Ahí está la muestra del líder, Humberto Moreira, tan echado para adelante al principio de su gestión, y quien hoy hace gala de una prudencia y cautela desconocidas y ajenas a él, y hasta pareciera con miedo a sacar la cabeza, a riesgo de que se la vuelen. El país está atrapado en la coyuntura, en lo urgente, y olvida lo importante.
Hay quienes dicen que la guerra contra el crimen organizado y el narcotráfico obedece a esta conducta, a que respondió a lo urgente y dejó de lado lo importante.
El caso Hank, está inmerso en lo urgente; tanto que, más allá de la discusión de si se trató de una pifia o un michoacanazo, término que hoy se utiliza para las acciones fallidas de gobierno, la acción gubernamental logró distraernos de lo importante.
Pero las preguntas de qué es importante y qué urgente sacuden la conciencia.
Por supuesto que la búsqueda de la justicia es importante, pero la urgencia electoral tiene prioridad.
¿El caso Hank respondió a lo importante o, nada más, a lo urgente: revivir y actualizar lo peor del priismo?
Porque en términos electorales y partidistas es urgente que el desprestigio priista este vivo en el recuerdo, irrite a la ciudadanía que hace apenas diez años demostró a los gobiernos priistas que el poder es del pueblo.
Los intereses personales, partidistas o de gobierno determinan lo urgente.
Nadie negaría que salud, educación y progreso sean lo importante.
Y México está urgido de recuperar la brújula que devuelva el Norte a las autoridades.
LO IMPORTANTE
Un educador español hizo un espléndido análisis de cómo los programas para élites, han devuelto a España el orgullo.
¿Puede el sistema educativo formar personas libres, satisfechas consigo mismas y capaces de estirar a nuestra sociedad hacia el futuro?, ¿puede el sistema educativo enmendar el truncamiento moral de la pirámide social?
Según César Molinas, educador y catedrático de Instituto de Enseñanza Media, la transformación reciente del deporte español invita al optimismo.
Los Centros de Alto Rendimiento (CAR) consiguieron poner a deportistas y atletas españoles en los podios a partir de las Olimpiadas de 1992, rompiendo con la mediocridad de las décadas anteriores.
El vuelco que ha dado el deporte de élite español desde esa fecha ha sido tremendo: se han ganado medallas olímpicas, Grand Slams, Tours, copas de Europa y del Mundo…
El énfasis puesto por los CAR y por centros como La Masía en la formación integral de la persona y en la educación en los valores del esfuerzo, la ambición y la humildad, ha propiciado que los deportistas de élite se hayan convertido en modelo y ejemplo para la sociedad española, especialmente para la juventud.
La formación específica de las élites deportivas no ha debilitado la práctica del deporte en las categorías inferiores, sino al contrario, ha propiciado una verdadera explosión participativa no sólo en categorías competitivas juveniles e infantiles, sino también en el nivel popular y familiar.
La construcción del vértice de la pirámide ha sido esencial para que en España se haga más deporte, no menos, y se haga mejor. En todos los niveles. Este es el modelo que debería adoptar nuestro sistema educativo.
Pero eso equivaldría a cambiar la dinámica actual y dejar lo urgente para atender lo importante y, la verdad, no hay tiempo para eso.