Félix García / Enviado
Tlalixtac, Oax. 12 de enero de 2009 (ORO).- Lo que aparentemente es producto del capricho de la naturaleza ha provocado que cientos de católicos con flores y veladoras lleguen todos los días a uno de los callejones del barrio San Antonio del municipio de Tlalixtac de Cabrera, atraídos por la aparición de la imagen de la Virgen de Guadalupe en el tronco de un árbol conocido como zompancle.
El polvoriento callejón donde apenas cabe un vehículo es insuficiente para las familias que acuden llevados más por la curiosidad para observar lo que han denominado algunos como el milagro, que por la fe que pudieran tener, aunque muchos aseguran que es el mensaje de Dios ante la división que ha surgido en el pueblo por la llegada de los protestantes.
Son muchos los testimonios que confirman que la imagen que mide unos 20 centímetros de alto por 15 de ancho y a un metro del nivel del suelo en el tronco del árbol del zompancle, es totalmente nítida y no hay evidencias de que pudo haber sido dibujado por la mano de alguien.
La aparición de la Virgen de Guadalupe en Tlalixtac de Cabrera rumbo al camino al camposanto ha trascendido incluso en los pueblos circunvecinos como Santa María el Tule, Tlacochahuaya, Tlacolula y ahora la ciudad de Oaxaca.
La veneración crece todos los días hacia la Virgen que aseguran brilla de noche y muchos de quienes acuden han comenzado a dejar limosnas, pero como siempre ocurre en estos casos los vivales desaparecían las monedas por lo que ahora colocaron un letrero que advierte que no se deje dinero.
Lo cierto es que la imagen que se ubica a unos cinco kilómetros al oriente de la capital oaxaqueña ha logrado que sean decenas de ramos de rosas rojas, alcatraces, azucenas, gladiola, clavel, poleo, margarita y veladoras de todo tipo las que lleguen al pie del árbol.
Aparentemente el labriego propietario de la parcela de nombre Tomás donde el árbol utilizado como poste de corral en la que habría aparecido la Virgen, se dio cuenta del fenómeno desde el mes de octubre del 2008 y fue hasta el pasado mes de diciembre que le colocó flores.
Los vecinos del lugar incluso ya le colocaron una extensión del servicio de energía eléctrica a la imagen, para que quienes acudan de noche puedan observarla también sin mayores problemas y el pasado dos de enero de este nuevo año le hicieron su primera misa como lo confirma otro de los lugareños.
El espinoso árbol común en la población es utilizado por los campesinos como poste de corral aunque luego florecen y normalmente en sus troncos se pueden observar diversas rasgaduras naturales, por eso muchos no lo creen aún.
A decir verdad la imagen de la Virgen se observa claramente en el tronco del espinoso árbol, pero para muchos sigue siendo solamente un capricho de la naturaleza.
El municipio de Tlalixtac de Cabrera se ubica a unos cinco kilómetros al oriente de la capital oaxaqueña y cuenta con tres barrios, el de San Miguel, La Trinidad y San Antonio y actualmente cuenta con unos 15 mil habitantes.
Fue fundada en el siglo XII, por lo zapotecos según las leyendas y los relatos de las personas de la tercera edad. Antes se denominaba como Tlalixtaca o también como Villa de Tlalixtaca por muchos abarrotes y es uno de los pueblos más antiguos del Valle de Oaxaca. (ORO)