Puerto Escondido, Oax. 30 de septiembre de 2010 (Quadratín).-Luego de realizar un balance sobre los daños ocasionados en Puerto Escondido, donde el pasado fin de semana azotó una tromba originada por los remanentes de la Onda Tropical “Mattehw”, el agente municipal, Jesús Irving Mendoza Ramírez, confirmó que más del ochenta por ciento de la infraestructura urbana de este destino de playa se encuentra en pésimas condiciones.
“Las lluvias dañaron gran parte de la urbanización”, dijo.
Las fuertes lluvias acompañadas de intensos vientos y granizo causó el desgajamiento de la carretera federal número 200 a la altura del hotel “Plaza Caracol” el más grande de este destino de playa y el cual, debido al desgajamiento de la tierra se inclinó de su lado izquierdo; el aguacero también causó el derrumbe de bardas, grietas en edificaciones y casas habitación, desprendimiento de la cinta asfáltica de varias calles y levantamiento de banquetas.
Mendoza Ramírez refirió que los más de dos kilómetros de la avenida Oaxaca y el boulevard del mismo nombre, de las más transitadas de Puerto Escondido, se encuentra devastadas, a lo largo se pueden apreciar infinidad de baches y en algunos lugares la banqueta fue desprendida por las fuertes corrientes, esto debido a que cuando llueve intensamente las calles se convierten en verdaderos ríos por la falta de ductos para canalizar el agua pluvial.
En el recuento de los daños, la autoridad local refirió que las afectaciones se extendieron a doce asentamientos humanos ubicados en las periferias de la ciudad como son Sector Hidalgo, La Libertad, Benito Juárez, San Miguel, Marinero, Marinero 2a Sección, Arroyo Seco, Sector Reforma B, Sector Reforma C y los fraccionamientos La Parota, Bacocho y Rinconada reportan perdidas materiales incuantificables.
“Los daños ocasionados por las lluvias podrían sumar varios millones de pesos”, reiteró Mendoza Ramírez.
Debido a que las corrientes que eran acompañadas de basura, piedras y troncos, todo eso ocasionó severas afectaciones en las líneas de conducción de agua potable, en algunas zonas los tubos de PVC sufrieron fisuras de consideración.
Mendoza Ramírez reconoció que se requiere una fuerte inversión para rehabilitar todas las afectaciones, sobre todo las repavimentación de calles por donde pasan las líneas de drenaje o del agua potable, así como la cimentación de canales en la línea de construcción de drenaje al cárcamo número 2, del puente de regadillo y reposición de válvulas para que el sistema opere con normalidad”.