Jamiltepec, Oax. 13 de septiembre de 2010 (Quadratín).- “En este pueblo sigue teniendo mucho poder el caciquismo, porque existen personas que son capaces hasta de matar, sin que haya poder humano que los detenga o los enfrente”, sostuvo el presbítero Francisco Bernardo García Aguilera, quien tras seis años de servicio, desde el pasado sábado 4 de septiembre dejó de estar al frente de la parroquia de esta población de la Costa Chica.
El eclesiástico de 53 años de edad y con 23 años de servicio en ocho parroquias, originario del Distrito Federal, aunque posee un acento español que adquirió debido a los años que radicó en España; durante su estancia en Santiago Jamiltepec logró distinguir la posición de la iglesia católica, con respecto a temas de tipo político-social, por ejemplo en el rechazo al proyecto de la presa hidroeléctrica “Paso de la Reina”.
Entrevistado en la oficina parroquial, luego de efectuar su última celebración eucarística en honor a la Santísima Virgen de los Remedios, el padre Bernardo aclaró que su cambio no obedece a ninguna circunstancia en particular, sino porque el transcurso natural de la sociedad de vida apostólica a la que pertenece, solamente le permite permanecer en una parroquia durante un periodo de seis años.
“El cambio es natural, no es que haya alguna motivación o causa externa por la cual me tenga que ir, me voy porque he decidido hacer una pausa en mi vida sacerdotal, asea que por el momento no voy a tener cargo parroquial” precisó el prelado al recordar que llegó a Santiago Jamiltepec el 5 de noviembre de 2004, momento en que enfrentó la diferencia que existía entre el entonces sacerdote, las religiosas y los pobladores, situación que finalmente se logró armonizar.
Al reconocer que este legendario pueblo posee perspectivas bastante halagüeñas, un lugar paradisiaco lleno de pureza, valores y costumbres; García Aguilera lamentó que la ingenuidad e ignorancia facilite la manipulación de las personas, así como prestarse con mucha facilidad a las habladurías y la creencia en los espíritus.
“En Jamiltepec sigue teniendo mucho poder el caciquismo, porque existen personas que son capaces hasta de matar, sin que haya poder humano que los detenga o los enfrente; son pocos los involucrados pero pareciera que son muchos porque hacen bastante daño” denunció el sacerdote al admitir que aun cuando no tenía la certeza absoluta, no descartaba que dichas personas están inmiscuidas con organizaciones del crimen organizado.
Como lo hiciera en cada misa que oficiaba durante su estancia en esta cabecera de distrito, el entrevistado llamó al nuevo párroco que ocupará su lugar y a los pobladores, a no perder las esperanzas y seguir denunciando a los caciques del pueblo, ya que la mano de dios es más fuerte y poderosa ante todo mal, por lo que confió que tarde o temprano llegará el momento en que alguna persona o institución, intervendrá para echar abajo ese proyecto de maldad que hay en algunos.
Quien considera la muerte como un descanso o el encuentro definitivo con Jesucristo, opciones que admitió aun no merecer, aclaró “en Jamiltepec fui víctima de insidias por quienes trataban de tergiversar la posición de la iglesia para beneficio de sus interés políticos y amenazas indirectas de que alguien me quería ver tres metros bajo tierra, pero nunca recibí amenazas de manera personal o sufrí algún atentado”, asentó.
Al admitir que se va de Jamiltepec como siempre se ha ido de otras parroquias, con una satisfacción profunda por algunos logros alcanzados, Francisco Bernardo García Aguilera mencionó que también se lleva la tristeza de no haber hecho una mayor acción apostólica, para erradicar algunas costumbres negativas y de no haber incidido mas fuerte sobre algunas cuestiones de carácter política-social del pueblo.

Foto: Francisco Bernardo García Aguilera, ex párroco de Santiago Jamiltepec