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Quiénes somos | Cipriano Miraflores
Huajuapan de León. Oax. 25 de marzo de 2013 (Quadratín).- Miles de fieles católicos se conglomeraron en el atrio de la Catedral, visiblemente emocionados, con rostros enrojecidos por las altas temperaturas que imperan en estas fechas, pero todos contentos, dispuestos a vivir en la mayor intensidad, su fe durante esta Semana Mayor, que arrancó con la celebración de la bendición de las palmas del domingo de ramos.
Durante todo el día, a pesar de los fuertes rayos solares, permanecieron cientos de artesanos de la palma, exportando finos productos hechos por sus propias manos, puesto que la Semana Santa representa también para ellos, a la vez la oportunidad de obtener un mínimo ingreso familiar.
Miles de feligreses que abarrotaron las naves de la Catedral, al caer la tarde, cuando el Vicario General de la diócesis Rogelio Palma Tapia, salió al atrio a recibirlos, al tiempo bendijo con agua las tradicionales palmas, que cada cual portaba con devoción religiosa.
Para el catolicismo el domingo de ramos, representa la entrada triunfal de Jesucristo, sentado sobre el lomo de un burro, al corazón del pueblo de Jerusalén, para posteriormente ser sometido a vejaciones hasta su martirio en el Gólgota.
Para los pobladores de la Mixteca, la palma también tiene un significado muy especial, puesto que en ella, la mayoría de indígenas penden sus raquíticos ingresos familiares, puesto que de la palma generan un sin números de objetos ó piezas finamente hechas por sus manos. El domingo de ramos representa también para ellos una bendición al esfuerzo que en cada jornada realizan en sus actividades.
La noche de este domingo, fue para los mixtecos, una verdadera fiesta popular-religiosa, el forraje colorido de las palmas se aprecia en todo su esplendor, fue una jornada cultural, además de ser o tener una inspiración netamente religiosa, es siempre una tradición que vale la pena conservar, así lo sintieron y vivieron cientos de miles de corazones de los hombres del campo, que llenaron las naves de la Catedral.
Con un solo espíritu entonaron su canticos, fervorosos, devotos o no; pero todos con la frente en alto y emocionados por vivir intensamente su fe.
Fotos: Karol Joseph Gálvez López