
UE y narcoaranceles: otra vuelta de tuerca al cerco
OAXACA, Oax. 31 de enero de 2014 (Quadratín).-El viento corrió toda la noche en la calle, repetía tu nombre.
El polvo de la madrugada se acostó con la música.
Todas las luces en la calle eran rojas y azules, fluorescentes como enaguas.
Se hizo larga la carretera, y fría. Traigo el polvo de la envidia atorado en la garganta.
La rama seca del almendro se siente mujer fatal, lleva el escote generoso que le permite la media plana del periódico amarillo.
En la miseria del patio cunde el discurso de los políticos, todo está por hacer.
El noticiero de la radio existe bajo el sol. El vacío es la oportunidad del lobo. Enciendan los micrófonos para dar voz al pueblo del aire.
La voluntad del hombre es una rima mal medida pero eso no importa, pasaron ya los tiempos del ripio. Y ya regresan.
El perro lame su sarna. La oscuridad se mete en la selva con falda corta, genera pudor en los poetas.