Oaxaca, Oax. 24 de mayo de 2013 (Quadratín).- Diantre. Ella se escapaba en la noche en la camioneta negra de un bandido de la colonia, lo que enfurecía a su padre. Yo la encontraba en el camino todas las mañanas. Un día de valor y muchos cigarrillos le dije: Z, regálame tus calzones. Ella detuvo su caminar, descubrió su rostro de la mata de sus cabellos y respondió con toda la seriedad del mundo: ¿Y cómo diantre te los mando? E inventé un camino perfecto, por ordinario: en un taxi colectivo, como manda toda la gente sus paquetes.
Escritura. El poeta escribe. En su escritura creo recordar un poema mío que se me olvida pero que está allí, en la punta de mi lengua.
Una ventana. Más allá de todo origen mágico de la creación, hacer uno al hombre con la bestia, en estas tierras de hambre y maldición ponen al servicio de quien pueda pagar toda la mitología que remite lo humano a un origen divino, se rentan caballos.