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Reforma de maíz transgénico: ¿camino a soberanía alimentaria de México?
Oaxaca, Oax. 19 de abril de 2013 (Quadratín).- La Virgen del Carmen decidida a todo, con el niño en sus brazos. Sin mares y sin iglesia que la protejan en la esquina caliente de la ciudad. Acompañada por una puntual pistola Smith and Wesson, 38 súper. Para que ande con ella, y la proteja Dios y la corte celestial entera. Para que nada le pase. Para alejar todo mal y sus peligros. A lo cuídate que Dios te cuidará, como decía mi madre. Por eso anda la Virgen de los mares, patrona de todas las marinerías, tan quitada de la pena en la esquina caliente de la ciudad. Entre tanto loco, poeta, delincuente, golfas. Confiada y tranquila como debiera andar toda mujer por la faz de la tierra. Sin sobresaltos, sin amenazas. Con el niño entre los brazos. Y ese séquito de arcángeles bandoleros que la mira y la deja pasar, le abre paso. Que se quitan ante la luz de su rostro como perros que reconocen el peligro. Y la Virgen que camina y pasa, muy reina de todos los mares ella. Bella, así.
Foto: Archivo