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Informa Soapa a habitantes de San Felipe sobre distribución de agua
¿Cuántas vidas cuestan una elección?
Oaxaca, Oax, 2 de junio del 2011 (Quadratín).- Luego de los lamentables hechos suscitados en Santiago Choapam el pasado 14 de mayo, todo parece indicar que la ambición de los personajes que se niegan a perder el control político en dicha comunidad, va más allá del respeto a la libre determinación de los municipios que se rigen bajo el sistema de usos y costumbres.
Es increíble que, no obstante la muerte de nueve personas en una emboscada ocurrida la madrugada del 14 de mayo, existan grupos de poder que busquen a toda costa desestabilizar al estado y seguir provocando el derramamiento de sangre, lo cual sin duda es un grave indicio de la intromisión de actores a los que no les importa el desarrollo de sus comunidades.
Son grupos caciquiles empecinados en conservar el poder quienes exijan la realización de elecciones extraordinarias, aún cuando no existen condiciones para llevar a cabo nuevos comicios en los municipios donde es latente el conflicto entre los diferentes grupos debido a que no se han logrado sentar las bases para arribar a elecciones en paz y tranquilidad.
Es ineludible construir los acuerdos y consensos que permitan avanzar hacia la instauración de un sistema más democrático e incluyente, en el que el respeto a la pluralidad sea uno de los pilares fundamentales para el desarrollo de la vida política de las comunidades.
Sin embargo para lograrlo es necesario erradicar por completo las viejas prácticas que sólo han dejado como consecuencia hechos como los ocurridos en Choapam, donde ni siquiera existe respeto al duelo de los familiares de los campesinos que perdieron la vida.
Las tradiciones y costumbres marcan 40 días de duelo. Sin embargo personajes como el ex diputado priista Dámaso Nicolás Martínez y hermanos, uno de ellos, Andrés Nicolás Martínez, como candidato a la presidencia municipal, insisten en señalar a las autoridades como las responsables de estos hechos, siendo que es precisamente él uno de los promotores de la división y la violencia en el municipio.
En este escenario no podemos descartar un posible auto atentado como estrategia para arribar al poder a partir de desestabilizar al municipio. En este sentido resulta necesario que saquen las manos, este tipo de grupos que violan evidentemente el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas, pues son ellos quienes no tienen respeto por sus comunidades y sus usos y costumbres.