Oaxaca, Oax. 29 de julio 2012 (Quadratín).- Poco a poco, la ex estación del ferrocarril de Ocotlán de Morelos empieza a cobrar vida cultural como lo proyectó en vida el pintor Rodolfo Morales. Un mural en su honor, pretende ser el principio de la realización del sueño del artista.
Antes de su fallecimiento, en enero del 2001, el artista plástico originario de Ocotlán de Morelos consiguió en comodato el inmueble que albergaba la estación del ferrocarril, para darle un uso de carácter cultural. Sin embargo, la muerte le impidió al artista continuar con este proyecto.
Con el propósito de rendir un homenaje a Morales, la Secretaría de las Culturas y las Artes convocó en marzo pasado a varios artistas a pintar un mural en Santa Cruz Xoxocotlán, coordinados por el artista plástico Guillermo Pacheco.
Para llevar a cabo la intervención, Pacheco solicitó un espacio más apropiado para la obra y fue entonces cuando la Fundación Rodolfo Morales ofreció la fachada de la antigua estación del ferrocarril de Ocotlán para llevar a cabo el mural.
“Con dinero de la Fundación se restauró la fachada y decidimos hacer la intervención entre varios artistas urbanos con la idea clara de pintar un altar a Morales, en homenaje por su obra artística y filantrópica”, manifestó Guillermo Pacheco.
Al referirse a este tipo de trabajo que ha cobrado gran influencia entre los artistas plásticos oaxaqueños a partir del conflicto político-social del 2006, Pacheco consideró que a seis años de distancia la evolución ha sido tal que incluso artistas como él que trabajan habitualmente es sus talleres, ha incursionado en el arte urbano.
“En 2006 los jóvenes se apropiaron de las calles para expresarse mediante grafitti y sténcil, fue algo muy interesante porque si bien los correteaba la policía, fue a partir de ahí que se fueron integrando los llamados colectivos, compuestos por jóvenes que ante la falta de espacios para exponer sus trabajos decidieron salir a las calles; ahora han logrado una evolución y varios ya están haciendo auténtico arte urbano que dista mucho ya de lo que hacían hace seis años”, comentó Pacheco.
Señaló que el mural realizado en la antigua estación del ferrocarril de Ocotlán, en homenaje a Rodolfo Morales, es una muestra del avance que Oaxaca ha alcanzado en materia de arte urbano, al punto que a través del colectivo Azaro, se realizan intercambios con artistas urbanos de Chicago.
También puso como ejemplo el trabajo que realiza el colectivo Chiquitraca, en el Istmo de Tehuantepec, donde llevan a cabo una labor de recuperación de los personajes ejemplares de la comunidad en Juchitán, Salina Cruz y El Espinal, cuyos rostros quedan plasmados en muros de casa antiguas.
Guillermo Pacheco consideró favorable que la Secretaría de Cultura apoye a los artistas urbanos oaxaqueños, en vez de censurarlos en su trabajo que en muchas ocasiones está cargado de crítica política y social.