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México no se arrodilla ante EU, ya está postrado ante el narco
-No ha habido consensos
-Revisar la estructura tributaria
-Federalismo fundamental
Por David Colmenares Páramo*
Oaxaca, Oax. 8 de junio 2012 (Quadratín).-Se ha vuelto un lugar común hablar de las reformas estructurales, de su necesidad, sin embargo no se han dado los consensos que nos permitan concretarlas y hay algunas como la fiscal o hacendaria, que siguen siendo deseadas por todos, pero pendientes aún. Además de que deben formar de una reforma integral que incluya el gasto público, mayor transparencia, mejor rendición de cuentas, con instancias de fiscalización fortalecidas, autónomas y de ámbito nacional, con participación ciudadana.
En los últimos años se ha insistido en señalar que la falta de acuerdos políticos la ha inhibido. Sin embargo quizás lo que ha faltado es una estrategia que permita llegar a esos acuerdos, que todos paguemos parte de la misma y para que la queremos.
Propuestas han sido muchas a través de los años, algunas mejores que otras. No hay nada nuevo bajo el Sol.
Lo cierto es que nunca se han dado los consensos y lo que para unos es la reforma, para otros, no. Desafortunadamente muchas veces se han planteado reformas para que las pague mi compadre.
Debemos definir que estructura tributaria queremos, si por el lado de la tributación indirecta o por el lado de los impuestos directos, o una mezcla. Se ha hablado de revisar los gastos fiscales, sin embargo por algo no se ha pasado del dicho al hecho.
Necesitamos la reforma hacendaria para tener más recursos, sostener la estabilidad macroeconómica, contar con más gasto de inversión en infraestructura y más recursos para el gasto social. La deuda no es opción, sino ingresos fiscales sanos.
Nuestra reforma fiscal requiere de una estructura tributaria progresiva, equitativa, sencilla, fácil de administrar, viable políticamente, descentralizada y muy federalista. Los comisiones fiscales de organismos empresariales como COPARMEX y hoy el CCE, han insistido en la simplificación, la seguridad jurídica, el fin de los cambios cotidianos. Por ejemplo un tema coincidente es de crear un nuevo ISR, desapareciendo el IETU, etcétera.
Por ello, recuperemos algunas de las características de nuestro sistema tributario, que ya he comentado en este espacio:
La carga fiscal más alta en la OCDE es la de Dinamarca con 48.1 % de su PIB, mientras que la de México incluyendo seguridad social e ingresos petroleros- es la menor con 17.4 %. Sin ellos nos quedamos con 9 %. Las de Argentina y Brasil son de 31.4 % y 32.6 % respectivamente..
La dependencia de los ingresos provenientes del petróleo es alta, va del 38 al 40 %, mientras que en Chile, Colombia, Perú y Venezuela apenas su principal producto aporta entre 10 y 18 %.
Nuestra estructura tributaria es muy regresiva, ya que los impuestos indirectos, el IVA y los IEPS, representan más de la mitad de la recaudación, lo cual contrasta con el promedio OCDE, donde el peso lo tiene el ISR a las personas físicas, aunque con un IVA dinámico.
Ha dicho la OCDE que una mayor dependencia de los impuestos indirectos puede acarrear que el sistema tributario sea más regresivo. Sin comentarios.
En lo tributario podemos decir que vivimos en un monumento al centralismo tributario. No se han fortalecido las facultades tributarias de las entidades federativas, como si lo han hecho Brasil y Argentina que incluso crecen más que nosotros.
Sin restar seguridad social, el Gobierno Federal se queda con el 79. 6 % de los ingresos tributarios, y ¡sólo deja el 2.4 % a estados y municipios!
En ello tiene que ver la distribución de las potestades tributarias. Nuestras gobiernos subnacionales sólo pueden cobrar impuestitos de bajo potencial recaudatorio como el hospedaje, anuncios, autos viejos, nóminas y ahora una tenencia deteriorada en su base.
En Brasil las facultades impositivas se distribuyen de manera diferente, 46 % y 27.3 % respectivamente; en Argentina 63.9 % y 14.7 %; en los socios federales de la OCDE los promedios son de 53.6 % y 24.4 %.
Incluso el grado de centralización en los países unitarios de la OCDE es menor, con 63.5 %. En Chile por ejemplo, la concentración de facultades es de 86 %.
La necesidad de lograr una Reforma Fiscal condensada es urgente. Además de reformar también el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, transformándolo en un Sistema Nacional de Coordinación Hacendaria.
*Profesor de Finanzas Estatales en la UNAM. Ha sido Titular de la UCEF y Secretario de Finanzas de Oaxaca. También Presidente del Colegio Nacional de Economistas.
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Foto:Ambientación