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México no se arrodilla ante EU, ya está postrado ante el narco
**Con cariño para Doña Elenita que no nos abandona**
Oaxaca, Oax. 10 de mayo de 2013 (Quadratín).- Desde 2009, la hacienda pública de las entidades federativas se ha visto afectada por una disminución en términos reales de la recaudación federal participable y también por la de sus ingresos propios.
La recaudación federal participable (RFP) está compuesta por los ingresos tributarios coordinados y por los derechos de hidrocarburos y minería. Su tendencia ha sido decreciente en 2011 y 2012, cuando quedó por debajo de lo programado. El año pasado la RFP quedó casi 12 mil mdp (2.6%) por debajo de lo estimado, lo cual fue compensado con el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF), en virtud de que la Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria señala que la compensación correspondiente al cuarto trimestre será hasta por el equivalente al 100% de la disminución correspondiente.
Ya he comentado como hasta diciembre de 2012, se recupera el nivel real de las transferencias no condicionadas a su nivel real de 2008, con más precisión fue 0.7% mayor. Las participaciones en ingresos federales, incluyendo los impuestos concurrentes lograron superar en 1% real lo alcanzado en 2008.
Vale comentar la importancia del FEIEF, creado en 2006 como un resultado de la coordinación gubernamental, instrumento que ha permitido compensar una parte importante de la caída de 2009, así como el 100% de 2011 y 2012.
Por otra parte dado el limitado potencial recaudatorio de los ingresos propios de las Entidades Federativas, también han visto disminuida su participación en relación a sus ingresos totales, siendo compensada la reducción de los mismos, así como el bajo nivel real de las participaciones, por endeudamiento adicional.
Sin considerar en este momento las presiones de gasto, que han sido crecientes, es claro que urge revisar la distribución de facultades tributarias de los gobiernos sub-nacionales y pensar en un nuevo pacto fiscal que revise las mismas, así como las responsabilidades de gasto de los tres órdenes de gobierno.
En el corto plazo, se mantienen vivas las casi tres decenas de iniciativas en relación al incremento del porcentaje de la recaudación participable.
Por parte los municipios tienen una menor dependencia las participaciones que las propias Entidades Federativas, sin embargo también es conocido el desaprovechamiento del potencial recaudatorio del Impuesto Predial, ejemplo ha sido el que apenas llegamos al 0.2% del PIB, la tercera parte de lo que se recauda en Chile, por ejemplo.
Además de otras consideraciones que tienen que ver con la transparencia, el reforzamiento del interés fiscal y una revisión de los modelos recaudatorios en esos dos órdenes de gobierno. Por otra parte, es necesario pensar en soluciones de corto plazo, quizás como parte de una transición, que nos aterrice en una reforma integral de la coordinación fiscal.
En el Grupo de Ingresos de la Comisión Permanente de Funcionarios Fiscales se realiza el estudio de una serie de propuestas, muchas que ya han sido planteadas en ocasiones anteriores: revisar el impuesto sobre tenencia local, cuya base ha sido deteriorada a partir de la desaparición de la tenencia federal y su clon a nivel estatal, con diferentes montos de subsidios o gastos fiscales y una situación de competencia negativa entre las Entidades Federativas; la administración del 100% de la recaudación del régimen de intermedios; cuotas a la venta final de gasolinas del IEPS, al que hay que darle continuidad y analizando un mecanismo de ajuste por efecto de la inflación; impuesto general a las ventas, reconsiderando lo que ya en 2001 se planteaba que la tasa a ser aplicada se estableciera a nivel federal; ISR sobre productos del trabajo 100% participable, como un acto de colaboración administrativa; impuesto sobre adquisición de bienes inmuebles para su inclusión en el cálculo de distribución de participaciones.
De lo que se trata es de reforzar en el corto plazo tanto la colaboración administrativa en materia fiscal federal, como regresar ciertas facultades impositivas que permitan que se incremente los ingresos de estos órdenes de gobierno, a partir de su propio esfuerzo recaudatorio. Si hubiese algún impacto debido a la distribución del ingreso a nivel interestatal, siempre se pueden crear fondos de compensación para las entidades de menor desarrollo relativo o con contribuyentes con menor poder adquisitivo.
Foto: ambientación