Octavio Velez / La Jornada
Oaxaca, Oax. 15 de enero de 2009 (La Jornada).- La Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca (UNOSJO) denunció que un equipo de geógrafos de la Universidad de Kansas, financiado por el Ejército de los Estados Unidos, realizó un proyecto encubierto de investigación en pueblos del norte de la entidad.
En conferencia de prensa, el coordinador de ese organismo, Aldo González Rojas, ex asesor del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), informó que el grupo de especialistas, encabezado por el geógrafo Peter Herlihy, ingresó a la Sierra Juárez en agosto del 2006 para supuestamente desarrollar el proyecto denominado México Indígena.
Herlihy se presentó a las oficinas de la UNOSJO para presentar los objetivos de su estudio y pedir apoyo para poder realizar su trabajo en la región porque supuestamente estaba destinado a evaluar el impacto del Programa de Certificación de Derechos Ejidales y Titulación de Solares (Procede), señaló.
Pero —observó—, “nunca mencionó que este prototipo de investigación estaba financiado por la Oficina de Estudios Militares Foráneos (Foreign Military Studies Office, FMSO, por sus siglas en Inglés) de la Armada de los Estados Unidos y que le entregaría reportes de su trabajo a esa oficina, pese a que se le preguntó expresamente cuáles serían los usos que se le daría a la información obtenida”.
Expuso que el geógrafo estadunidense dio a conocer que en el trabajo colaboraría la Sociedad Geográfica Americana (American Geographical Society, AGS por sus siglas en inglés), la Universidad Estatal de Kansas, la Universidad de Carleton, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí y la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), “pero también omitió la participación de la empresa armamentista y de inteligencia militar Radiance Technologies”.
Precisó que aunque la UNOSJO participó en algunas de las actividades iniciales del proyecto México Indígena, poco tiempo después dejó de participar porque “no estaban claras sus intensiones”.
La investigación, señaló, también causó desconfianza en las comunidades de Santa Cruz Yagavila y Santa María Zoogochi y abandonaron el proyecto, por lo que el equipo de México Indígena centró sus actividades en San Miguel Tiltepec y San Juan Yagila, ubicadas la zona conocida como El Rincón de la Sierra Juárez.
En noviembre de 2008, anotó, en una reunión de la Unión de Comunidades Cafetaleras Unidad Progreso y Trabajo (UCC), efectuada en Santa Cruz Yagavila, se presentó Peter Herlihy junto con el también estadunidense John Kelly, para anunciar que habían terminado la elaboración de los mapas de Yagila y Tiltepec e invitaron a otras comunidades a que realizaran trabajos similares.
Ante esto, destacó que la UNOSJO se dio a la tarea de investigar el propósito del proyecto México Indígena y se pudo conocer que es parte de una investigación geográfica mayor llamada Expediciones de Bowman, auspiciada y financiada por la FMSO, entre otras instituciones.
La FMSO, “proporciona información a una base de datos mundial que es parte integral del Sistema del Terreno Humano (Human Terrain System, HTS por sus siglas en inglés), que es una estrategia de contrainsurgencia del Ejército de los Estados Unidos, aplicadas en pueblos indígenas”, indicó.
Resaltó que el HTS se ha utilizado con fines militares desde 2006 en Afganistán e Irak, aunque también se están realizando investigaciones en Las Antillas, Colombia y Jordania.
Destacó que los mapas de Tiltepec y Yagila fueron publicados por la FMSO en su página web en inglés y por tanto, no es comprendido por las comunidades participantes.
Adicionalmente a los mapas publicados, se construyó una base de datos donde se encuentran los nombres de los comuneros, asociados a la localización geográfica de su o sus parcelas, el tipo de uso que se da a la tierra formal o informalmente y otros datos a los que no se puede acceder por el Internet, añadió.
Ante esto, la UNOSJO manifestó su rechazo a este tipo de investigaciones en la Sierra Juárez y se deslindó del proyecto México Indígena, e hizo un llamado a las comunidades indígenas del país y del mundo a no dejarse sorprender con este tipo de investigaciones.
Exigió al geógrafo estadunidense Herlihy hacer efectiva la transparencia que presume e informar al pueblo de México sus fuentes de financiamiento y todas las instituciones a las que entregó la información recabada en las comunidades.
Además, requirió al gobierno mexicano expresar su posición frente a estos hechos, principalmente la Semarnat por haber financiado parte de esta investigación, así como a las secretarías de Gobernación y de Relaciones Exteriores, y los diputados y senadores, por las probables violaciones a la soberanía nacional y a la autonomía de los pueblos indígenas.