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Tareas de Claudia sin AMLO: economía y Casa Blanca
Oaxaca, Oax., 22 de agosto 2011 (Quadratín).- 1. El primer ajuste al gabinete del gobernador Gabino Cué se orientó fundamentalmente a reposicionar y fortalecer dos áreas estratégicas del aparato gubernamental como lo son la Secretaría General de Gobierno y la Secretaría de Desarrollo Social y Humano. La conducción de la política interna y la política social constituyen factores decisivos para el éxito o fracaso de todo gobierno, y éste no es la excepción.
Sin embargo, para un gobierno que se ha propuesto transitar de un régimen autoritario a uno democrático, temas como la gobernabilidad y la instrumentación de políticas públicas con amplio y profundo sentido social no solo son importantes sino determinantes para este propósito.
2. Si de algo adolecieron desde un principio los partidos políticos que se coaligaron electoralmente para apoyar la candidatura de Gabino Cué fue de un proyecto de coalición gobernante que les permitiera legitimar y colocar a sus mejores cuadros en áreas estratégicas del nuevo gobierno. No ocurrió de esa manera y esto abrió las puertas para una negociación a la vieja usanza y la integración de un gabinete híbrido en donde las principales secretarías y demás cargos de primer nivel fueran ocupados por cuadros cercanos y/o aliados al entorno del gobernador, o recomendados por una amplia variedad de personajes locales y nacionales. Con un marcado déficit de militantes preparados para el ejercicio de la administración pública y, además, acotados por el requisito legal de la titulación profesional, las dirigencias estatales del PAN, PRD, PC y PT poco pudieron hacer para evitar la avalancha de viejos y nuevos cuadros político-burocráticos que materialmente coparon a la administración gabinista. Juntos o revueltos, o guardando sana distancia, ahora cohabitan en el gobierno del cambio lo mismo funcionarios reciclados de gobiernos priistas , que pirruris la emergente tecnocracia- importados de instituciones privadas, sin faltar los clásicos oportunistas que o fueron sacados de la chistera y el arrabal o de plano rescatados de sus actividades domésticas.
3. Bajo estas condiciones adversas, los partidos políticos aliados al nuevo gobierno optaron por olvidarse temporalmente del quehacer del poder ejecutivo para, por un lado, atender a los municipios y ayuntamientos bajo su control y, por el otro, posicionarse en los órganos autónomos a través del Congreso local. No obstante, fue y ha sido reiterativo su malestar por la ausencia de canales eficaces de diálogo y negociación política con el poder ejecutivo, tanto en lo que hace al tratamiento de su agenda partidista como a los que debieran ser atendidos y resueltos por mutuo acuerdo entre el poder legislativo y ejecutivo.