MÉXICO, DF., 18 de diciembre de 2015.- Los Legionarios de Cristo, fundados por Marcial Maciel, han invertido en empresas que van en contra de los principios católicos, como son compañías dedicadas a la fabricación de armas o distribuidoras de películas pornográficas.

Así lo documenta Raúl Olmos, periodista y autor del libro ‘El imperio financiero de los Legionarios de Cristo, una mafia disfrazada de congregación’ editado por Grijalbo.

“Hay fondos de inversiones de los Legionarios que destinan a inversiones en empresas que atentan contra la moral católica, ellos invierten o han invertido en Pfizer que es productora de anticonceptivos o Sico que es la mayor productora de condones en el mundo, el nombre general es Durex e invierten en sus empresas. ¿Qué ocurre?”, cuestiona en entrevista para Quadratín.

“Son empresas legalmente construidas, tienen ellos en Roma (Italia) un Instituto para la ética de los negocios donde pregonan que todas las inversiones católicas deben abstenerse de realizarse en empresas de armas, pornografía o de anticonceptivos, pero ellos mismos no lo aplican con el fin de tener una utilidad, entonces digamos que llevan a la práctica la doble moral que durante toda su vida llevó Marcial Maciel, esta doble cara de decir y pregonar santidad y por otro lado ir a la búsqueda de un fin mercantil de utilidad de ganancia”, dice de los Legionarios, quienes además son dueños de Un kilo de ayuda.

La obra muestra que la forma de recaudar dinero con la que Maciel -quien en 2006 por orden del entonces Papá Benedicto XVI debió dejar el sacerdocio por sus escándalos de pederastia– se hizo de empresas y escuelas, aún persiste y para ello la Legión aprovecha sus vínculos con los hombres del poder económico y político.

“El vínculo sigue, sin duda quizá algunos hombres en el poder se han deslindado pero es una práctica que Maciel desde sus orígenes se marcó, que fue evangelizar a los ricos y poderosos. Él decía que esa era su misión y la misma consigna la han mantenido sus herederos, sus discípulos que ahora mantienen la Legión. Claro que una misión de los jerarcas es siempre tener ese vínculo con el poder político o económico, si uno se separa buscan a otro, eso sin duda ha ocurrido. “Esto es tan simple como ver adónde tienen presencia, cómo son los colegios Cumbres o la Universidad Anáhuac, acuden a donde están las élites, pertenecer a estos colegios garantiza el moverse en ese círculo social. Ellos educan y adoctrinan a las élites del país y eso implica mantener los vínculos con el poder político y económico”, expresó el galardonado con el Premio Nacional de Periodismo en 2009, en la categoría de reportaje, además tuvo una mención de honor en el Premio Internacional de Solidaridad con los Refugiados y en el Premio Rostros de la Discriminación.

Entrevistado por Quadratín, Olmos, quien fue, en 2014, el primer mexicano en formar parte de la lista de ganadores del Premio Latinoamericano de Periodismo de Investigación, por su pesquisa sobre los Legionarios de Cristo, dice que aunque ha habido un cambio de imagen para tratar de limpiar el rostro de los Legionarios, manchados por los escándalos de pederastia de Maciel, la estructura financiera, sobre todo en México y América Latina, la mala imagen se conserva.

“En México y América Latina, que es donde tienen su gran bastión, su estructura financiera está intacta y la estructura inmobiliaria gigantesca de inmuebles que tienen no se ha movido y lo que heredó Maciel para operar la Legión también está intacto.

Lo único que ha hecho la Legión para limpiar su imagen es evitar todo lo que puedan mencionar al fundador de la Legión, como si con eso sanearan de fondo lo que él dejó”, expresa.

Además de invertir en empresas con giros contrarios a los principios católicos, los fondos se invierten en paraísos fiscales como Panamá, Luxemburgo o la Isla Jersey, afirma el autor del libro.

Los recursos generados por las empresas de los Legionarios son tan redituables que podrían sostener al estado Vaticano, asegura.

Añade que se conserva el modelo de lucrar con la pobreza e incluso se les cobra a los padres de familias de escuelas Mano Amiga, donde acuden estudiantes de escasos recursos económicos.

“Ahí hay una forma triple de hacer negocios. En las escuelas de los Legionarios que son los Cumbres a los padres se les dice que les cobran colegiaturas caras porque con ese dinero tienen que subsidiar las escuelas pobres que son las Mano Amiga y a los padres les cobran cuota de recuperación para poder cubrir el pago de maestros, la operación de la escuela y a su vez acuden con los donantes a quienes les dicen que requieren apoyo para las escuelas pobres. Al final de cuentas obtienen recursos por las tres vías y lo que hacen es lucrar con la educación porque no se cumple el objetivo inicial que era subsidiar la educación para las familias pobres. Recurren al engaño para obtener estos fondos”, critica.

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