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México, D.F. 10 de junio 2012 (Quadratín).- Para mejorar las condiciones físicas y psicológicas de los adultos mayores, el Instituto Nacional de los Adultos Mayores (Inapam) promueve el ejercicio entre este sector de la población, por ser la activación física sinónimo de salud, mayor energía y menos enfermedades.
Con el propósito informar a la población, el Inapam pone a disposición de las personas de 60 años y más -que cuentan con la tarjeta Inapam- sus centros culturales y más de 600 clubes en todo el país, donde pueden practicar deportes como natación, atletismo, basquetbol, yoga, beisbol y cachibol, entre otros.
Erróneamente se cree que las personas de 60 años deben llevar una vida de enclaustramiento y pasiva, lo cual sólo impide el desarrollo de sus capacidades, afirmó la doctora Sofía Hernández Rodríguez de León, Especialista en Medicina del Deporte y Actividad Física, durante el curso para cuidadores del Programa de Enseñanza del Inapam.
Advirtió que una vida sedentaria favorece la aparición de enfermedades crónico- degenerativas como la obesidad, diabetes mellitus, cardiovasculares y cerebro-vasculares; osteoporosis, problemas articulares y cáncer.
Ante esto dijo- es imprescindible seguir impulsando el ejercicio entre las personas adultas mayores, además de ayudarles a diseñar un programa de entrenamiento personalizado, donde se tomen en cuenta sus necesidades y preferencias.
Recomendaciones especiales
Con el fin de que se realice con mayor seguridad un programa de ejercicios, hay que tomar en consideración los siguientes consejos prácticos:
Elegir la hora más adecuada, de acuerdo con el tiempo de que disponga.
Tratar de realizarlo siempre a la misma hora.
Modificar el ejercicio y/o el lugar donde se practique, si hace demasiado calor o frío, hay mucha humedad o los índices de contaminación están muy elevados.
Propiciar que el ejercicio se practique en sitios accesibles, seguros y cercanos.
Evitar superficies duras para trotar, como el asfalto, y, además, el tránsito vehicular.
Utilizar ropa de algodón, amplia y de colores claros, que permita disipar el calor para evitar deshidratación.
El calzado debe ser cómodo y adecuado a sus necesidades.
Detener el ejercicio en caso de que se presente: dolor en pecho, respiración entrecortada, dolor muscular, de cuello o mandíbula, palpitaciones, mareos, náusea, vómito o fatiga excesiva.
Hidratarse adecuadamente. Todas las personas deben tomar diariamente cuando menos dos litros de agua y pueden hacerlo antes, durante y después del ejercicio.
Evitar movimientos rápidos, esfuerzos repentinos o situaciones que predispongan a caídas.
La doctora Sofía Hernández Rodríguez de León reiteró que se debe crear una cultura física que fomente hábitos saludables desde la niñez, a fin de que la población se prepare para tener un envejecimiento exitoso.