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JUQUILA, Oax. 5 de octubre de 2014.- Venerada desde 1620, la Virgen de Juquila será coronada el próximo 8 de octubre, como reconocimiento de la Santa Sede a los milagros atribuidos a su intercesión.
La imagen, de aproximadamente 30 centímetros, es visitada por más de 2.5 millones de peregrinos al año, lo que ubica al Santuario ubicado en la región chatina de la Costa oaxaqueña, como el tercer sitio católico más importante en México.
Se espera que el 8 de octubre, más de 10 mil feligreses acudan al Santuario de Juquila para presenciar la coronación, que estará a cargo del Nuncio Apostólico en México, Christophe Pierre.
Para Oaxaca, la coronación de la Virgen tiene un significado más allá que el solo colocar una corona de oro “es la reafirmación de la fe católica y el compromiso para trabajar en la reconciliación”, explicó el rector del santuario, Jacinto López Montaño.
“Oaxaca ha estado padeciendo estragos por actitudes contrarias al respeto de los derechos de los demás, abanderando ciertos pensamientos se agrede a terceros, se violenta la vida de los otros y poco importa el prójimo”, expuso el prelado.
Por esta circunstancia, el 7 de octubre, en la víspera de la coronación, un grupo de oaxaqueños católicos hará un juramento, para comprometerse en el trabajo de la reconciliación y la paz.
Empresarios, intelectuales, personalidades representativas en distintos ámbitos de la sociedad, serán nombrados embajadores de la reconciliación en Oaxaca.
LOS PREPARATIVOS
Para la coronación de la Virgen, la carretera hacia Juquila fue repavimentada, aunque en algunos tramos los deslaves producto de las lluvias son inevitables. Brigadas comunitarias participan en la limpieza de la vera del camino. Comerciantes mejoran la fachada de sus negocios, principalmente de venta de alimentos. Limpian las calles, pintan las paredes, acondicionan nuevos espacios para recibir a los peregrinos.
Alejandro Ramírez Aguilar, presidente de la Asociación de Hoteles y Posadas de Juquila, A.C. mencionó que Juquila tiene capacidad para recibir a unos 20 mil peregrinos, que es lo que se registra en temporadas normales.
Sin embargo, al no haber una norma, hay personas que habilitan su bodega o azotea para dar espacio a los peregrinos.
En Juquila, las habitaciones tienen un costo que va desde los 200 pesos hasta los 1,500, pero en los días de la coronación, los aproximadamente 130 hoteles y posadas recibirán a las personas que hayan reservado y que se hayan registrado previamente en sus parroquias.
El operativo de seguridad forma parte de los preparativos, pues han sido constantes los asaltos en esta carretera.
El rector del santuario, Jacinto López, explicó que a partir del 4 de octubre, solo podrán ingresar a Juquila los autobuses y vehículos autorizados, para cuidar el orden y la seguridad de quienes asistan.
Se colocarán puestos de apoyo a los visitantes, en el trayecto Oaxaca de Juárez-Santa Catarina Juquila-Puerto Escondido, así como en el libramiento Río Grande, Tututepec, a Juquila.
Participarán más de tres mil voluntarios en el trayecto hacia el Santuario, lo que involucrará en el suceso a los municipios por donde transitarán los peregrinos.
En algunos, como Sola de Vega y Juchatengo, se habilitarán pantallas al igual que en la ciudad de Oaxaca, para que puedan presenciar a distancia la ceremonia pontificia.
JUQUILA, SEGUNDA REINA EN OAXACA
La Virgen de Juquila será la segunda imagen coronada en Oaxaca. La primera fue la Virgen de la Soledad, hace 110 años.
La patrona de los oaxaqueños fue coronada el 18 de enero de 1904, promovido por el entonces Arzobispo de Antequera, Don Eulogio Gillow, amigo del presidente Porfirio Díaz. La corona, cuenta la historia, fue hecha con joyas y esmeraldas que donó Don Eulogio y que pertenecieron a su madre, la Condesa de Selva Nevada. La corona de la Virgen de la Soledad fue robada el 10 de enero de 1991.
110 años después de la primera coronación, la Santa Sede otorgó esta distinción mariana a la Virgen de Juquila, a quien se le atribuyen milagros de todo tipo, el primero de ellos haber salido ilesa de un incendio que consumió el antiguo templo en Juquila dedicado a Santa Catarina.
La Virgen de Juquila fue utilizada por Fray Jordan de Santa Catarina para evangelizar a los indígenas de la Sierra Norte en Oaxaca, en el siglo 16. Cuando fue llamado por su orden, los dominicos, le dejó a un indígena de Amialtepec la imagen, quien la llevó a este lugar. Un siglo después, en 1700, la imagen fue llevada a Santa Catarina Juquila.
EL PEDIMENTO, LA MANZANA DE LA DISCORDIA
Cuentan que en 1719, al trasladar la imagen de Amialtepec hacia Juquila, los pies descalzos de don Manuel Cayetano y Casaus de Acuña, sangraban. Él era el sacerdote en esa época y después de varios intentos, ofreció este sacrificio para que la imagen se quedara definitivamente en el Santuario. Unos 7 kilómetros antes de llegar a Santa Catarina, descansó y ofició ahí una misa, para pedir a la Virgen y ofrecer su sacrificio. Desde entonces, los peregrinos hacen parada en este sitio, que está lleno de peticiones, cruces y limosnas.
Se estima que en épocas recientes, las limosnas superan los diez millones de pesos, recurso que ha generado la discordia, pues las autoridades de Bienes Comunales reclaman para sí este ingreso.
Desde hace 30 años, la Iglesia ya no dispone de los recursos ni tiene participación de este espacio. Aunque es una petición constante a la Secretaría de Gobernación para que resuelva el conflicto que a lo largo de los años ha costado muertes, heridos y diferencias entre familias.
Jacinto López, rector del Santuario, asegura que son falsos los rumores que mencionan que en el marco de la coronación se devolverá El Pedimento a la Iglesia Católica. “No es nuestra prioridad, aunque es una petición constante, la impunidad es por no aplicar la ley, eso fue un arrebato a los bienes de la Iglesia”, mencionó.
LA CORONA DE LA VIRGEN
La Virgen de Juquila será coronada el próximo 8 de octubre con una joya hecha por orfebres mexicanos en oro puro. Según el proyecto presentado por el Santuario, tendrá formas de mazorca de maíz, azahares de café y flores como azucenas y alcatraces. En la peana, tendrá tres ángeles: San Miguel, el defensor del mal; San Gabriel, el mensajero de Dios y San Rafael, la medicina de Dios. Además de las 12 estrellas que son ícono en el catolicismo, la luna y el Sol.
La coronación será en un terreno acondicionado para ello, a unos dos kilómetros del templo. Como pocas ocasiones, esta vez saldrá la imagen de su nicho y después de la coronación, será devuelta en procesión para culminar la entronización con un acto litúrgico solemne.
LA DEVOCIÓN POR LA VIRGEN
La gente llega al Santuario de Juquila en vehículos, en bicicletas y caminando. Las ampollas en los pies o las heridas en las rodillas son muestra de su fe. Es constante ver a quienes llegan de rodillas para agradecer los favores recibidos. Las peregrinaciones, que por la coronación están suspendidas temporalmente, llegan desde varios puntos de la República. Por el manto de la Virgen han pasado políticos, empresarios, comerciantes, gente de toda clase, que acude a dar gracias y deja, algunas veces por escrito, el testimonio de lo recibido. Todo esto se consideró en Roma y el Papa Francisco concedió la coronación.