
¿Lealtad a quién?
México, D.F., 03 de agosto del 2011(Quadratín).- El domingo pasado se presentó el proyecto Demócratas de Izquierda con la presencia del Jefe de Gobierno del Distrito Federal Marcelo Ebrard Casaubon, los gobernadores de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y de Sinaloa, Malova; representantes del sector académico, empresarios, organizaciones civiles y organismos no gubernamentales, líderes sociales y políticos, legisladores, delegados y servidores públicos de diversas dependencias del gobierno de la ciudad.
La presentación enmarcada por los posicionamientos de los temas de equidad y genero, cultura, jóvenes, política económica y derechos humanos fue bien recibida por quienes asistimos a dicho evento, que hay que decirlo, marca el inicio de la disputa por representar a la izquierda en el proceso electoral del 2012.
Demócratas de Izquierda configura el esfuerzo de muchas expresiones de la sociedad mexicana que leen el peligro del retorno al pasado frente al fracaso de la derecha; se inscribe en el esfuerzo de construir una plataforma política a partir de las experiencias de gobierno impulsadas por la izquierda principalmente en el Distrito Federal y que le han valido ser reconocidas a nivel internacional.
La disputa por representar a la izquierda en el proceso electoral del 2012 no se circunscribe únicamente a dos candidatos, dos proyectos, dos figuras, dos personajes, que en momentos distintos, han demostrado su capacidad, liderazgo, visión de país y proyecto político nacional; la disputa va más allá de esas dos figuras; se centra en el cómo lograrlo y con quién alcanzarlo, es decir, quién de las dos figuras representa la posibilidad real de ganar no la candidatura sino a partir de un proyecto con rumbo ganar la presidencia de la república para representar la alternativa al pasado ignominioso y el fracaso de una derecha recalcitrante que gobernó entre la corrupción de la familia presidencial y la venganza política.
De ahí que el esfuerzo de DI se suma a quienes como la Fundación Equidad y Progreso están construyendo una plataforma que defina un nuevo rumbo para México, desde una visión de la necesidad de alcanzar la paz y el progreso, así como las condiciones que permitan reconstruir el tejido social para reducir la desigualdad en la que viven millones de mexicanos.
Marcelo Ebrard representa para los demócratas de izquierda la posibilidad de disputar la presidencia de la república en mejores condiciones y con mayores probabilidades de éxito a partir de lo que se ha hecho, de su posicionamiento político y corrimiento al centro del espectro político.
Ebrard puede generar mejores apoyos de los ciudadanos que en su momento delegaron su confianza y su voto en el sueño de la derecha panista; Ebrard puede concitar el apoyo de los empresarios, de las clases medias, de intelectuales y académicos, sectores importantes que como se observa en las encuestas rechazan la polarización política y las posiciones mesiánicas.
Marcelo Ebrard desde la visión de los progresistas de izquierda es el político que con visión de estado puede generar una alternativa real a la percepción que se ha construido en los ciudadanos del retorno inminente del pasado que tanto daño hizo al país durante más de setenta años.
En los próximos tres meses los demócratas de izquierda y todos los que coinciden en la visión que representa el mejor alcalde del mundo iniciarán por todo el país la construcción de un proyecto para plantearle a los ciudadanos y a los militantes de los diversos partidos políticos que hay un proyecto que puede darle un nuevo rumbo a México.