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Fundamental fortalecer el civismo y la convivencia pacífica: Segob
Oaxaca, Oax., 07 de julio del 2011(Quadratín).- Durante la actual temporada de lluvias, aumenta la presencia de hongos silvestres en suelos oaxaqueños, la delegación en Oaxaca del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) aconseja a la población que desconoce la clasificación de estos especímenes: evitar su consumo.
De acuerdo con el coordinador auxiliar de Prevención y Atención de la Salud, Miguel Ángel Altuzar Figueroa, entre los principales factores predisponentes a un mayor riesgo de enfermar o morir por esta causa se encuentra el desconocimiento de la población sobre el tipo de hongos que son comestibles y los que pueden provocar trastornos gástricos al resultar venenosos.
En el supuesto caso de una intoxicación, explica el médico especialista en epidemiología, la sintomatología depende del género y especie del hongo, de la cantidad que se haya ingerido, de la edad y características propias del paciente.
Las medidas recomendadas en el manejo de estos enfermos debe principiar por la visita al médico, quien solicitará los exámenes necesarios para hacer una valoración clínica.
Sin embargo, destacó que el cuadro clínico de intoxicación alimentaria por hongos se caracteriza por dolor abdominal tipo cólico, vomito, diarrea, deshidratación y dolor de cabeza; los cuales son provocados por sustancias como las anatoxinas, cortinarinas, ácido iboténico y muscimol, que en casos graves pueden llegar a producir la muerte.
Es por ello que el Seguro Social implementa acciones de vigilancia epidemiológica en todas las poblaciones que se encuentran bajo su supervisión y define a un caso probable de intoxicación como: toda aquella persona que haya ingerido hongos silvestres y que presente dos o más de los síntomas anteriormente mencionados dentro de un periodo considerado como incubación -entre cinco minutos y hasta 72 horas después del consumo- así como complicaciones graves: manifestaciones hemorrágicas, insuficiencia hepática o renal y signos neurológicos.
Cabe destacar que según los expertos existen muchas más especies tóxicas y no comestibles, que aquellas aptas para el placer gastronómico. Debido a que no existe ninguna regla general válida para diferenciar las especies comestibles de las venenosas -ya que la única forma es conocerlos y reconocerlos-, toda especie no conocida debe ser considerada no comestible, hasta identificarla y probar lo contrario.