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Oaxaca, Oax. 8 de agosto de 2013 (Quadratín).- A pesar de que en los últimos años se ha presentado un nuevo enfoque sobre la justicia familiar, además de que se modificó la legislación con el fin de brindar una mayor protección a la familia, al ser la columna vertebral de la sociedad, en Oaxaca es necesario fortalecer el derecho en esta materia y agilizar los trámites judiciales sobre el tema.
Así lo afirmó la magistrada del Tribunal Superior de Justicia del Estado, María Eugenia Villanueva Abraján, luego de considerar que este tipo de procedimientos tienen que ser rápidos, contundentes, imparciales y con pleno respeto a los derechos humanos.
En entrevista, la integrante de la Sala Familiar subrayó la importancia de que esta rama del derecho tenga su propio Código sustantivo, pues actualmente está inmersa dentro del Código Civil, lo que obliga a que todos los procesos se sigan a petición de partes cuando en materia familiar no debería de ser así.
Sin embargo, reconoció que hay avances importantes ya que la mayoría de los procedimientos se sigue de oficio con el propósito de dar mayor transparencia, calidad y rapidez en la administración de justicia, y por tanto ya no se necesita un impulso procesal para que los jueces tengan la necesidad de atender las peticiones explicó.
Resaltó que desde hace 15 años se ha contemplado para el estado de Oaxaca la creación de un Código Familiar, pero no se ha logrado implementar pues actualmente se está trabajando en la instauración del Sistema Acusatorio Adversarial en materia penal, lo cual coadyuvará en el fortalecimiento de una justicia ágil y expedita.
Destacó la necesidad de una reingeniería legal para que el derecho familiar cuente con sus propias leyes, no obstante reconoció la conveniencia de implementar los juicios orales en esta materia pues así se agilizarían los trámites.
La especialista en materia familiar detalló que hay asuntos con más de dos o tres años en proceso que no se han resuelto, mientras que con los juicios orales se podrían solucionar en tres o seis meses.
Agregó que incluso se podría abreviar el juicio con salidas alternas como la conciliación, lo que favorecería a las partes en conflicto a través del diálogo, siempre en beneficio de la familia para evitar el desgaste en un proceso judicial largo.
Por otra parte resaltó que se trata de un delito el hecho que un padre no suministre alimentos a los hijos, pero no vale la pena seguir al demandado un procedimiento penal pues hay formas menos costosas y ágiles de resolverlo, porque los alimentos son de orden público, de urgente necesidad, y los juzgadores estamos para proteger el interés superior del niño, enfatizó.