
La esperanza de libertad resiste
OAXACA, Oax. 20 de noviembre de 2013 (Quadratín).-El diseño y la instrumentación de políticas de cultura, debería empezar por establecer con claridad que entiende por su materia de trabajo.
Si no abandonamos, o al menos distinguimos el tradicional concepto de que cultura es todo aquello producto del quehacer humano, sea tangible o no, tendríamos el gravísimo problema de que cultura sería todo; incluso la naturaleza en la medida en que es susceptible de la acción humana.
Algunos especialistas en el tema, sugieren que el concepto se limite a las artes y a las humanidades, para efecto de asignar prioridades. Lo anterior no significa que el acostumbrado concepto antropológico deje de ser útil.
Si partimos de lo anterior, en Oaxaca habría temas urgentes. Un caso es el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO), que no recibe los apoyos convenidos con el gobierno del estado por ¡cerca de un año!
El museo ha cumplido su programa por el esfuerzo y compromiso de su cuerpo directivo y de apoyo, pero todo tiene un límite.
El asunto del MACO comienza a tener dimensiones de escándalo nacional; espero que pronto, el nuevo secretario de cultura tome cartas en el asunto; de lo contrario, debe sospechar que le aplicaron el principio de Peter: un ascenso para que se encargue de atender todos los asuntos sin importancia. . . para el gobierno.
No sólo es el tema del MACO, que es importante, también lo es el asunto de los espacios públicos que deberían ocuparse para ofrecer servicios culturales y su correspondiente regulación estatal y municipal.
Al respecto, un grupo de 30 pintores que fueron retirados del Jardín Antonia Labastida, demandaron a las autoridades que dicho espacio se recupere para los pintores oaxaqueños y regrese a ser el Jardín del Arte.
En ese sentido, Armenta Barriga, una de sus representantes, señaló: “El Jardín del Arte fue fundado en 1991 con la activa participación de la UABJO y la Casa de la Cultura Oaxaqueña, entre otras instituciones, sin embargo, hace unos años fue el mismo municipio que con un criterio político otorgó el permiso para que el lugar fuera invadido por artesanos”.
Los artistas en Oaxaca, parece que no gozan de la libertad necesaria.
Donde si tienen autonomía y libertad de acción es en los reclusorios del país.
La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) alertó que las condiciones de autogobierno se están extendiendo en los reclusorios, pues en 2012 detectó ingobernabilidad en 65 penales y en 2011 había documentado 59 casos.
Asimismo, informó que las prisiones que obtuvieron la peor calificación por la gravedad de las violaciones a los derechos humanos que se cometen en su interior son las de Tamaulipas, Nuevo León, Sinaloa, Zacatecas y Oaxaca.
Que no nos sorprenda, si no es que ya está, que el autogobierno aparezca en los reclusorios de Oaxaca.
El arte puede esperar, los reclusos toman al toro por los cuernos. No offence.