
Yasmín contra el aparato y los duros de Morena
MÉXICO, DF, 16 de febrero de 2015.- En el año de la transformación del FAEB en FONE, luego de que las nóminas están en proceso de ser pagadas -de hecho así se está haciendo- por parte del gobierno Federal, los problemas no se acaban, ni se resuelven los problemas presupuestales de las entidades federativas. No se acaban las movilizaciones del sindicato magisterial, particularmente en Oaxaca, Guerrero y Michoacán. Como hemos visto con la movilización reciente de los maestros de Oaxaca en el DF, el proceso no se ha terminado y los problemas continúan siendo múltiples. En la ciudad de México, los ciudadanos ya reclaman el fin de la tolerancia, ya que el mal ejemplo se multiplica.
A una eficiente depuración de las nóminas magisteriales, se le ha atravesado la política y así ha sido siempre desde la fallida desconcentración hacia las entidades federativas en 1992, excepto al DF, que pasaron a ser patrones sustitutos “a cuenta del Gobierno Federal”, dado que el control de los recursos financieros ha sido federal, sin embargo ahora se transforma la Ley de Coordinación Fiscal y se dice que con la concentración de las nóminas, que es un paso acertado por supuesto, el gobierno Federal “asume el pago por cuenta y orden de las entidades federativas”, lo cual es una falacia.
Pero el tema hoy es como, la descomposición política y social derivada de la corrupción, se ha vuelto el principal obstáculo para tener mejores políticas públicas. Su eliminación, la plantean las diversas organizaciones de la sociedad civil, quienes reclaman con dureza y certeza, la corrupción detectada en entidades federativas, municipios y en el problema magisterial. Lo cual cuál ha minado la competitividad del país, ello se observa ya en los rankings internacionales y lo han mostrado muy bien los estudios del Instituto Mexicano de Competitividad.
Parte importante de la corrupción tiene que ver con los recursos propios de las entidades federativas, donde se inscriben las participaciones, que son transferencias en efectivo, derivadas de la adhesión de las entidades federativas al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, son recursos propios. Las acciones de corrupción detectados por supuesto que se dan en los recursos federales, pero también en los estatales y municipales. A nivel federal se está haciendo algo más, por ejemplo, las recuperaciones de la Función Pública han sido muy altas, pero falta mayor acción de los congresos locales.
Son muchos los funcionarios estatales y municipales presos hoy por actos de corrupción y el señalamiento público apunta a muchos más. De ahí la importancia de que se observe la transparencia como norma de gobierno, una mejor rendición de cuentas y una efectiva fiscalización de los usos de los recursos públicos.
El lodo en el caso de la desconcentración educativa, viene de origen, lo que se transfirió ese año, se ha podrido y la mezcla de fuerza política del SNTE y de las secciones sindicales como las que controla la CNTE, más el afán de jugar a que se dio en 1992 una descentralización, que nunca existió, ha favorecido la corrupción en ese sector. En el entorno de la crisis es evidente que estamos en una situación difícil, las primeras planas de los periódicos, la radio y la tv, sobre corrupción en los estados, es como una losa de piedra sobre los hombros de nuestra democracia.
Eso, más los sucesos derivados de las manifestaciones magisteriales en el DF, o lo que pasa en Oaxaca, Guerrero y Michoacán, son signos adicionales de esta descomposición.