
Anuncian acciones para atender demandas de comunidades Mixes-Zapotecas
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca advirtió sobre los riesgos del phishing, el robo de información y la suplantación de identidad. La proliferación de servicios digitales obliga a prestar más atención a los enlaces, las aplicaciones y las operaciones que se realizan por internet.
Los fraudes digitales se han convertido en una preocupación para las autoridades de Oaxaca. El pasado 3 de octubre, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) difundió una alerta sobre diversas amenazas presentes en internet, entre ellas el phishing, la suplantación de identidad, el robo de datos personales y el ciberacoso.
Aunque el llamado estuvo dirigido principalmente a madres, padres y responsables de menores de edad, algunas de las recomendaciones también resultan relevantes para cualquier persona que utilice plataformas digitales.
Comprar por internet, contratar un servicio, descargar una aplicación o acceder a una plataforma de entretenimiento son actividades cotidianas que pueden implicar el intercambio de información personal o financiera.
El problema aparece cuando los delincuentes aprovechan esa familiaridad con la tecnología para crear páginas fraudulentas, enviar mensajes engañosos o hacerse pasar por empresas reconocidas.
En su comunicado, recogido por Quadratín Oaxaca, la SSPC explicó que el phishing consiste en utilizar mensajes o enlaces falsos para obtener información personal o dinero.
El mecanismo puede adoptar distintas formas. Una persona recibe un correo que aparentemente procede de su banco, un mensaje sobre una supuesta compra pendiente o una notificación que le solicita actualizar urgentemente sus datos.
En ocasiones, el enlace conduce a una página que reproduce el diseño de un servicio legítimo. Los colores, logotipos y formularios pueden resultar tan similares que el usuario no identifica inmediatamente el engaño.
Si introduce sus credenciales, los responsables de la página fraudulenta pueden obtener acceso a información sensible.
Por eso, una de las recomendaciones fundamentales consiste en comprobar la dirección del sitio antes de introducir contraseñas o datos bancarios. También conviene desconfiar de mensajes que exigen actuar inmediatamente para evitar la suspensión de una cuenta.
La advertencia de las autoridades oaxaqueñas presta especial atención al uso de videojuegos, redes sociales y servicios interactivos, especialmente cuando participan menores de edad.
En estos entornos, los usuarios pueden intercambiar mensajes, recibir invitaciones de desconocidos o acceder a enlaces compartidos dentro de conversaciones.
Sin embargo, los riesgos no se limitan a los videojuegos. También existen plataformas de entretenimiento destinadas exclusivamente a adultos, que incorporan sistemas de registro, autenticación y transacciones económicas.
Por ejemplo, servicios internacionales como Stake incluyen modalidades tradicionales de casino en formato digital, donde es posible jugar a la ruleta mediante una interfaz online.
En este tipo de plataformas resulta especialmente importante distinguir los sitios auténticos de posibles imitaciones, comprobar sus condiciones de acceso y revisar la regulación aplicable en el país del usuario.
Además, los juegos de azar con dinero real implican riesgos económicos propios y deben mantenerse fuera del alcance de los menores de edad. La disponibilidad de una página en internet tampoco garantiza que cuente con autorización para ofrecer sus servicios en México.
La reciente alerta de la SSPC se produce en un estado donde las autoridades han documentado anteriormente importantes perjuicios económicos relacionados con aplicaciones digitales.
En diciembre de 2025, Quadratín Oaxaca informó que las aplicaciones de préstamos habían provocado fraudes por 12.8 millones de pesos en la entidad desde 2024, de acuerdo con información de la Policía Cibernética estatal.
Los casos incluían plataformas que ofrecían créditos aparentemente sencillos, pero posteriormente aplicaban cobros excesivos, amenazas y otras prácticas abusivas.
Aunque estos esquemas son diferentes al phishing, ambos muestran cómo los delincuentes pueden aprovechar la confianza de los usuarios en las herramientas digitales.
Una aplicación bien diseñada o una página con apariencia profesional no garantizan que detrás exista una empresa legítima.
En muchos casos, el engaño comienza con ofertas especialmente atractivas o promesas que buscan reducir la desconfianza del consumidor.
Uno de los aspectos más importantes para prevenir estos delitos es aprender a identificar comportamientos sospechosos antes de proporcionar información.
Las páginas fraudulentas pueden utilizar direcciones web que imitan a las originales, modificando una letra, añadiendo números o incorporando palabras adicionales.
También pueden distribuirse mediante publicidad engañosa, correos electrónicos o mensajes de aplicaciones de comunicación.
Por ello, conviene acceder a los servicios desde direcciones verificadas y evitar introducir datos personales a través de enlaces recibidos de remitentes desconocidos.
Otro punto fundamental es comprobar qué información solicita una plataforma. Si una página pide contraseñas bancarias, códigos de autenticación o datos que no parecen necesarios para la operación, existe un motivo para extremar las precauciones.
El uso de conexiones cifradas aporta protección durante la transmisión de información, pero el símbolo del candado o la presencia de HTTPS no demuestran, por sí solos, que una empresa sea confiable.
Entre las medidas recomendadas por la SSPC de Oaxaca destaca la utilización de contraseñas seguras y la activación de la verificación en dos pasos.
Este segundo mecanismo añade una comprobación adicional cuando alguien intenta acceder a una cuenta.
De esta manera, conocer una contraseña puede no ser suficiente para iniciar sesión, aunque determinados métodos de phishing también buscan interceptar códigos de verificación.
Los especialistas en ciberseguridad recomiendan utilizar claves diferentes para cada servicio, actualizar las aplicaciones y evitar compartir información de acceso por mensajería.
En el caso de los menores, las autoridades también aconsejan configurar herramientas de control parental y supervisar las interacciones que mantienen dentro de los videojuegos.
Estas medidas deben acompañarse de educación digital, ya que ninguna herramienta tecnológica elimina completamente los riesgos.
La SSPC recordó que los ciudadanos pueden solicitar orientación de la Policía Cibernética ante situaciones que representen una amenaza en internet.
También señaló los números 911 y 089 como vías de contacto para recibir apoyo o comunicar posibles hechos delictivos.
Cuando existe una sospecha de fraude, es recomendable conservar capturas de pantalla, mensajes, comprobantes y otros elementos que permitan documentar lo ocurrido.
Si se han proporcionado datos bancarios, conviene comunicarse inmediatamente con la institución financiera para valorar el bloqueo de tarjetas o cuentas comprometidas.
La prevención sigue siendo una herramienta fundamental, especialmente en un contexto donde cada vez más actividades personales, comerciales y recreativas se desarrollan a través de internet.
La alerta difundida en Oaxaca recuerda que la seguridad digital ya no es una cuestión exclusiva de especialistas. Se ha convertido en una responsabilidad cotidiana para cualquier persona que utilice un teléfono celular, una computadora o una plataforma conectada.
Reconocer un enlace sospechoso, verificar la identidad de un servicio y proteger las credenciales personales puede marcar la diferencia entre una experiencia digital segura y un fraude con consecuencias económicas.