
Ilustra Melissa Pérez Segnini colección Cómoda de Pro Femme
OAXACA, Oax. 14 de enero de 2026.- Con el objetivo de compartir y profundizar sobre el verdadero conocimiento del pueblo zapoteco, el pintor Nicéforo Urbieta impulsa el proyecto Lan Z`Gaachi, una indagación filosófica, artística, astronómica e histórica que busca romper el miedo que persiste a reconocer que existe un pensamiento originario distinto del que el poder de Occidente muestra al mundo.
Lan Z`Gaachi, propuesto como parte de la iniciativa Casa del Viento, se expresa a través de la recreación de la fiesta del día Siete Casa, en zapoteco Lan Z`Gaachi, original de la comunidad zapoteca del mismo nombre. Z`gaachi (en español Zegache) se traduce como Día Siete Casa, que ancestralmente es el día dedicado a la celebración del “Rayo de la Sabiduría” o Cocijo y sus ojos “estéticos”. Así, el día “Siete Casa” (17 de octubre) de cada año se busca conjuntar arte, ciencia y tecnología para celebrar la danza de la vida.
El proyecto, como lo explica el artista, camina hacia el día nueve viento, el día en el que el calendario zapoteco marca el origen de Serpiente Emplumada, que representa la verdadera humanidad, “la humanidad que sabe por qué estás en la Tierra”.
“Serpiente Emplumada no es un Dios, ni es un personaje, ni es un rey, ni es el sumo sacerdote de no sé qué, no, simplemente es el concepto de humanidad, una humanidad sabia y los valores sobre los que se sustenta esa sabiduría”, señala Urbieta para resaltar que el pensamiento originario debe ser retirado de esa categoría de mítico que se le ha pretendido colocar como inamovible.
Urbieta subraya la importancia de Oaxaca para el conocimiento de esa sabiduría originaria.
“A la ciudad de Oaxaca se le llama luà, el lugar de la mirada maravillosa, del rayo de la sabiduría. Y literalmente quiere decir mi ojo. Entonces es como si exactamente el día 7 Casa, Z`Gaachi, Cocijo teatralmente desde ese Zegache, dijera mi ojo y estuviera señalando hacia el polo magnético de la Tierra. O sea, que su ojo apunta a que el conocimiento sea controlado por la sabiduría, de lo contrario, el conocimiento se pierde y más bien puede ser una amenaza para la humanidad”, señala.
Para Urbieta, Santa Ana Zegache ha sido un lugar fundamental para conocer el pensamiento del pueblo zapoteco, pues encontró ahí un libro abierto en el que ha leído a través de la lengua de los pobladores cómo se estructuró la vida en concordancia entre la Tierra y el universo.
“Ahí se nos permitió recuperar este libro invisible hecho con fonogramas ancestrales, fonogramas filosóficos.
“Además hoy uno de los siete asentamientos prehispánicos que le da nombre a la comunidad, nos permite leer el punto de conexión con el cosmos, que se ve a través de las siete pléyades y a partir de ahí también se traza una línea horaria, una línea milenaria dedicada a la sabiduría, el conocimiento, pero con sabiduría”.
La primera edición de Lan Z`Gaachi se realizó del 17 al 20 de octubre pasado gracias a la intervención del musicólogo de la UNAM Julio Estrada, quien logró que en 2025 se llevaran a cabo una serie de actividades en el Instituto de Investigaciones Estéticas. También participaron Alejandra Barroso, el pintor Esteban Urbieta y el músico Juan Pablo de la Rosa. De igual manera se realizaron actividades en el Museo de los Pintores Oaxaqueños y el auditorio de la sede Oaxaca de la máxima casa de estudios de México.
En el pueblo de Santa Ana Zegache el proyecto se compartió con estudiantes del Cecyte y de la primaria Rafael Ramírez, con la participación del antropólogo Freddy Enrique Simbaña, vicerrector de Amawtay Wasi, la primera universidad intercultural de Ecuador.
Como parte de Casa del Viento el próximo 31 de enero se realizará la primera fiesta de las lecturas sonoras, un concierto promovido por Juan Pablo de La Rosa, flautista de instrumentos ancestrales. La presentación se realizará en La Ventanita, en el municipio de San Bartolo Coyotepec.