
El Plan México de la cuarta transformación
Con algunas de las personas con las que converso sobre ciertas características de la forma de comportamiento de los mexicanos inequívocamente expresan su desacuerdo así como la inefable pregunta con molestia y coraje: Y tú qué te sientes alemán o gringo para enseguida tratar sin mucho éxito al menos visible y si de dientes para afuera de los interlocutores,argumentarles lo que trato de significar a partir de los estudios, el tipo de experiencia profesional y personal sobre la identidad y el ser nacional que me retrotrae no pocas veces a medir si es que es posible exponer este tema a quienes no sientan una expresión negativa o incluso despectiva sobre nosotros mismos. Sin importar muchas veces el origen, la preparación educativa, la pertenencia a algunas de las culturas que coexisten en nuestro país, creencias, manifestaciones religiosas o ideologías, hay ciertas conductas y expresiones que son generalizadas a lo largo y a lo ancho del territorio nacional como son la informalidad, el auto engaño, la excusa pensada como “perfecta”, la transferencia de la responsabilidad de quien infringió la relación entre dos personas buscando en todo momento cambiarla a quien sufre el agravio, la omisión así como lo que en mis tiempos se entendía con aquel dicho que decía: ¡A dónde va Vicente, a donde va toda la gente!
Y es que aun los académicos, los analistas, los actores políticos y creadores de opinión que desde la ideología idealista sostienen que los individuos hacen la historia, desconocen u obvian que es el grupo, la colectividad los que la construyen inconsciente o conscientementecelebrando o rechazando lo que creamos, lo mismo en la cotidianidad que en los hechos trascendentales que involucran a los más culpando a individuos con laasignación de un supra poder que no tienen y que en consecuencia nos alejan perentoriamente de lograr cambiar el estado de cosas que rechazamos. Así podemos ver en lo inmediato hechos y sucesos que en pocas horas a través de las inefables redes sociales suceden y que las características del ser nacional festinan, celebran aunque algunas pocas expresiones rechazan, con memes, opiniones en la más completa impunidad dese la mayor ignorancia supina como ha sido en estos días la múltiple conducta de un grupo de moda de los corridos tumbados que hacen apología del delito mostrando imágenes de uno de los mas sanguinarios capos de los cárteles que cada vez dominan el territorio nacional no solo con la complacencia de sus escuchas y espectadores sino el regocijo expreso como si de personas civilizadas se tratara aun recientes los terribles descubrimientos por las atacadas madres buscadoras en los ranchos de exterminio que el gobierno actual se esmera en calificar de campos de entrenamiento a pesar de los cada vez mayores testimonios de quienes pudieron escapar de esos infiernos.
La cómplice y cínica conducta de celebrar jocosamente el crimen artero y público de dos personas por una “presunta” delincuente de la tercera edad publicitada hasta el hartazgo en un video por medio de las redes sociales y transformada en menos que el grupo en el poder arma una concentración en el zócalo de la ciudad de México, en memes que esta peculiar costumbre conductual mexicana lo normaliza, lo celebra y lo difunde para que sea otro referente de impunidad que cualquiera puede cometer ante la indolencia, omisión e irresponsabilidad de quienes tienen por medio de los que votan la obligación de cuidar y hacer valer las leyes que hasta ahora nos rigen. En esta tesitura los que administran el bien común no solo improvisan antes que prevenir racional y lógicamente las consecuencias locales y mundiales que nos afectan por las demenciales conductas del presidente del todavía más poderoso país del mundo, sino que se auto celebran con sonrisas extrañas, de qué se ríe señor ministro Benedetti dixit, argumentando que además de otras cosillas su “buen gobierno” ha logrado que estemos jodidos pero contentos con la vapuleada recetada y por venir aunada a la recesión anunciada por los especialistas tan temida.
En planos más inmediatos y cotidianos no por ello menos importantes en que más allá de personificarse en personas o grupos, baste mencionar que lo que parecía lejano después de 30 años de ir construyendo por los visto por los menos, mayor ciudadanía, tolerancia y pluralidad, hemos sido copartícipes por omisión, negligencia o irresponsabilidad en el empoderamiento de otro partido único como si más de ochenta años del otrora invencible no hubieran bastado en otra conducta más del ser mexicano y el vicio de un tlatoani todo poderoso porque en la medida que tengamos claro el diagnostico que no es el líder todopoderoso sino nosotros los que los empoderamos podremos cambiar lo que nos parece para la coexistencia social so pena que se multipliquen las expresiones violentas que de nueva cuenta surgen en Chiapas.
Gerardo Garfias Ruiz