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OAXACA, Oax., 14 de octubre de 2026.- Entre sembradíos de cempasúchil, aromas de chocolate, pan recién horneado, música y leyendas, el festival gastronómico y cultural Lyobaá, Umbral al Inframundo, celebrará el próximo 31 de octubre su segunda edición en Portozuelo, un espacio rodeado de naturaleza en La Raya, Zimatlán de Álvarez, donde los visitantes podrán participar en las tradiciones oaxaqueñas dedicadas a recordar a quienes ya partieron.
La celebración, organizada por Grupo Casa Oaxaca, recuperará elementos de la cosmovisión zapoteca, en la que Lyobaá representa el lugar de descanso de los muertos, para ofrecer una experiencia que vincula la memoria de los antepasados con la gastronomía, los productos criollos y las costumbres de las comunidades de los Valles Centrales.
Durante la presentación del festival, realizada este miércoles en la Casa de la Cultura Oaxaqueña, el empresario y promotor Jesús Ruiz explicó que la celebración busca honrar a las generaciones que cultivaron los productos de la región y conservaron conocimientos que hoy forman parte de la identidad gastronómica y cultural de Oaxaca.
El encuentro se realizará en Portozuelo, huerto y granja del Grupo Casa Oaxaca donde se producen hortalizas, frutas y otros alimentos utilizados en sus restaurantes, bajo un modelo de aprovechamiento de recursos orgánicos y prácticas de producción sustentable.
María de Lourdes Ruiz Olmedo, fundadora del grupo y del proyecto Portozuelo, explicó que las actividades comenzarán a las 18:00 horas con una comparsa y una calenda en la que participarán jóvenes de La Raya, una de las comunidades cercanas que colaboran con el proyecto.
El recorrido llevará a los visitantes por los huertos, que durante esta temporada se llenan de flores de cempasúchil y otras especies tradicionales de Día de Muertos, antes de participar en una ceremonia de armonización y en las actividades preparadas para la noche.
Uno de los momentos centrales será la elaboración colectiva de un altar tradicional, adornado con frutas criollas, flores y ofrendas. Los asistentes podrán colocar los últimos detalles e incluso llevar fotografías de sus familiares fallecidos para incorporarlas a este espacio de recuerdo.
La celebración incluirá también una representación de un panteón tradicional, con tumbas elaboradas de manera simbólica, donde se narrarán leyendas antiguas de la región para recuperar las historias que han acompañado a distintas generaciones.
Espectáculos de telas, presentaciones con fuego, ceremonias de armonización y actividades artísticas formarán parte del recorrido, que concluirá alrededor de las 23:00 horas, con pirotecnia entre las actividades previstas para el cierre.
La gastronomía ocupará un lugar especial en Lyobaá, no solamente por los platillos que se ofrecerán, sino por la posibilidad de participar en su preparación, como ocurría antiguamente en los hogares oaxaqueños durante los días previos a la llegada de los difuntos.
Durante la presentación del menú, el chef encargado de la propuesta gastronómica evocó aquellas visitas al mercado con los abuelos para comprar cañas, mandarinas, tejocotes, chocolate, pan y los ingredientes necesarios para recibir a las almas de los familiares.
Esa memoria familiar inspirará una cena que comenzará a las 20:00 horas y en la que se ofrecerán mole negro, coloradito, tamales de dulce y de mole con pollo, tlayudas, tortillas recién hechas, carnes asadas y dulces tradicionales.
También habrá calabaza en tacha preparada con piloncillo, aprovechando las cosechas de los huertos de Portozuelo y Roaló, así como café de olla, ponche de frutas de temporada, té de poleo y chocolate de agua.
Una de las experiencias permitirá a los visitantes tostar y moler cacao en metate para preparar su propio chocolate, mientras que en otra podrán formar y hornear pan de muerto con el acompañamiento de un panadero.
Para la elaboración de tortillas y tamales se utilizará maíz criollo de la región, como parte del propósito de preservar ingredientes y procedimientos que distinguen a la cocina tradicional oaxaqueña.
Jesús Ruiz destacó que Portozuelo también funciona como un espacio de producción y aprendizaje, donde los residuos orgánicos de los restaurantes se aprovechan para elaborar composta y se desarrollan actividades de colaboración con el Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional (CIIDIR).
De esta manera, el festival permitirá conocer el origen de algunos alimentos, los procesos de cultivo y crianza y la relación que existe entre la tierra, la cocina y las celebraciones comunitarias.
María de Lourdes Ruiz Olmedo señaló que la intención es compartir estas expresiones culturales con visitantes locales, nacionales y extranjeros, mediante una experiencia en la que puedan participar directamente, en lugar de limitarse a observar las actividades.
Para facilitar la asistencia, los organizadores dispondrán de una opción de transporte con salida desde el Hotel Casa Oaxaca, ubicado en la calle García Vigil, con punto de reunión a las 17:00 horas.
La segunda edición de Lyobaá reunirá así las flores de los huertos, los sabores de la cocina tradicional, las leyendas y las ofrendas familiares en una noche dedicada a una de las celebraciones más arraigadas de Oaxaca: el encuentro simbólico entre quienes permanecen y aquellos que viven en la memoria.