
Restos encontrados en casa de excolaborador de Blanco sí son humanos
OXCHUC, Chis., 27 de enero de 2018.-Bajo un clima de tensión, dolor e impotencia, cerca de cinco mil indígenas tzeltales inhumaron los cuerpos de Obidio López Sántiz, Víctor Sántiz Gómez y Francisco Méndez Gómez, quienes fueron asesinados con armas de alto poder por paramilitares, luego de dar un plazo de 72 horas para que detengan y castiguen a los autores intelectuales del triple homicidio o harán justicia con sus propias manos.
Con el puño en alto y al grito de “hasta la victoria siempre”, los tzeltales corearon: justicia, justicia, justicia, frente a los ataúdes de Víctor Sántiz Gómez y Obidio López Sántiz, quienes fueron cubiertos con la bandera nacional como parte del homenaje que les rindieron por su lucha a favor de la justicia y democracia.
De acuerdo con la versión de las autoridades tradicionales, la muerte de sus tres compañeros, presuntamente por un grupo paramilitar liderado por María Gloria Sánchez Gómez y su esposo, Norberto Sántiz López, no quedará impune. En caso de que el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco, no ordene la detención y castigo “no habrá paz en Oxchuc”.
La nota completa aquí:
Quadratín Chiapas