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OAXACA, Oax. 3 de febrero de 2026.- Siete de cada 10 mexicanos cuestionan total o parcialmente la versión oficial sobre el accidente del Tren Transístmico ocurrido el 28 de diciembre de 2025 en Oaxaca, de acuerdo con un estudio nacional realizado por la firma Polister a poco más de un mes del descarrilamiento.
El estudio señala que 71.30% de las personas encuestadas afirmó haber visto o escuchado información sobre el caso, lo que confirma que el tema permanece activo en la conversación pública, tras un hecho que dejó 14 personas fallecidas y más de 100 lesionadas.
Aunque la Fiscalía General de la República atribuyó el accidente al exceso de velocidad del conductor, solo 24.75% de los encuestados lo identifica como principal responsable. En contraste, 67.61% considera que el hecho se explica por factores estructurales.
Entre estos factores, 23.48% menciona corrupción en la construcción u operación del proyecto, 22.49% decisiones del gobierno o deficiente supervisión, y 21.64% fallas técnicas o falta de mantenimiento. En conjunto, 73% de la población encuestada no coincide con que la responsabilidad recaiga únicamente en el conductor.
Al consultar si este tipo de accidentes se deben a errores individuales o a fallas más profundas del sistema, 34.01% respondió que obedecen principalmente a problemas estructurales, mientras que 36.19% consideró que influyen ambas causas, lo que refuerza la percepción de un problema sistémico.
Respecto a la investigación oficial, solo 18.30% calificó como objetiva la conclusión de la Fiscalía, mientras que 51.49% la interpretó como una forma de evitar responsabilidades mayores por parte del gobierno.
La directora de Polister, Ana Milagros Oreja, señaló que la encuesta refleja una creciente suspicacia ciudadana, al advertir que la población no solo evalúa lo que se comunica oficialmente, sino también lo que percibe que se omite.
Indicó que la repetición de accidentes en proyectos de infraestructura en periodos recientes ha generado la percepción de un posible patrón, lo que impacta directamente en la confianza institucional.
El estudio advierte que 52.65% de las personas encuestadas afirmó que su confianza en el gobierno disminuyó tras el accidente, un efecto que no necesariamente se traduce en enojo, sino en pérdida de credibilidad, considerada una de las consecuencias más difíciles de revertir en la comunicación pública.