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México no se arrodilla ante EU, ya está postrado ante el narco
CIUDAD DE MÉXICO, 6 de abril de 2019.- ¿Qué queda, de los que considero, son los cuatro partidos políticos de México con mayor futuro? Durante cuatro semanas en cuatro entregas, en este mismo espacio de opinión editorial, como consultor especializado en comunicación política me referí brevemente sobre las aristas que presentan tras un hecho de ruptura que se dio durante las elecciones de 2018; sin embargo, tras las primeras acciones de Andrés Manuel López Obrador como presidente del país, es importante recordar que la democracia es libertad, sin ella, es dictadura.
Pareciera que todos los partidos políticos sucumbieron ante el fenómeno avasallador de Andrés Manuel con su Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), pero no lo fue. Han sucumbido ante el quebranto del sistema político partidista porque coincidió el momento en el que convergieron en un punto tres movimientos sociales: uno era el colapso de ese sistema político, otro era la formación de una nueva sociedad infoxicada, y otro es la escalada que se ha venido dando en toda américa con cambios radicales en la filosofía que entra a gobernar un país.
Colapso del sistema político
El sistema de partidos políticos ha colapsado porque ya no corresponde la estructura partidista a la exigencia de su propia militancia, menos aún de la sociedad a la que se supone que sirven. Indica Max Weber que los partidos políticos se fundaron a partir de un hecho deliberado: la realización de una finalidad material o ideal desde lo personal, tendiente a obtener beneficios, poder y honor para los jefes, así como a sus seguidores.
Nace una sociedad infoxicada
Con la llegada de las Tecnologías de la Información (TI´s), la sociedad se volcó a una vorágine informativa que consume tanto por segundos (infoxicación) que les provoca más apetito por las redes sociales. Establece Moisés Naim que el fin del poder se da por las tres revoluciones: de la movilidad, de la mentalidad, y del más; precisamente por querer más de todo, ahora resulta que el poder ya no es lo que era.
Cambios radicales
México cambió radicalmente la filosofía para su gobierno federal, pasó de centro-derecha con Enrique Peña Nieto a la izquierda con Andrés Manuel López Obrador; lo mismo sucedió en otros países de américa. Refleja el estudio Latinobarómetro que el nivel de satisfacción de los mexicanos es de 16 por ciento, mientras Brasil con 9 por ciento; considerando este ejemplo, ambos países optaron por un cambio radical. Dejando claro antes del inicio de la veda electoral en México, Andrés Manuel y su MORENA por sí solos no ganaron las elecciones presidenciales de 2018, sino fue conjunción de esos tres factores, mismos que pudieran influir en las cinco entidades federativas que empezarán campañas para diferentes postulaciones pues todavía no se ha reestablecido un nuevo sistema político, la sociedad aun infoxicada está en pleno desarrollo en el que ya saborearon el triunfo de alzar la voz, además que los cambios radicales se dieron a nivel federal por lo que faltan mucho por darse tanto en lo estatal, como en lo local. ¿Usted qué opina? www.daviddorantes.mx