OAXACA, Oax., 17 de enero de 2020.- Familiares del ex diputado Juan Vera Carrizal emitieron una carta pública en la que denunciaron intimidación y violación a sus derechos humanos, por el caso de la saxofonista atacada con ácido en septiembre de 2019.

A continuación la carta íntegra:

La que suscribe C. Soledad Hernández Garcia, esposa de Juan Antonio Vera Carrizal, ante los lamentables hechos ocurridos el 9 de septiembre de 2019, en Huajuapan de León, Oaxaca, en agravio de la persona de Maria Elena Rios Ortiz, a consecuencia de los cuales ya se encuentran dos personas presas vinculadas a proceso, por el delito de tentativa de feminicidio, y también se pretende incriminar a mi esposo y a mi familia, respetuosamente manifiesto lo siguiente:

  1. Mis hijos y yo lamentamos con sinceridad y reprobamos estos hechos, asi como todos aquellos que dañan en su salud e integridad a las personas.
  2. Mi esposo en su declaración de fecha 07 de octubre de 2019, en medios de comunicación, ha fijado su postura sobre estos hechos, negando su participación en los mismos.
  3. Los delitos y las penas no deben sobrepasar de las personas que los cometan, así lo establece la Constitución Federal y demás leyes secundarias. Por esta razón, repruebo enérgicamente que por estos hechos, se esté llevando en contra de mis hijos, familiares y bienes, acciones de amenazas, tentativa de secuestro y un linchamiento mediático infundado.

Después de estos lamentables hechos, en muchos medios de comunicación, escritos y electrónicos, sin tener un conocimiento exacto de los mismos, porque al ser de naturaleza penal su información es reservada, se empezaron a hacer diferentes señalamientos en contra de mi esposo, los cuales marcaron y perjudicaron su fuente de trabajo, la cual no es sólo de él sino de varias familias ajenas y de las familias que han conformado nuestros hijos; incluso se hizo una convocatoria pública en redes sociales para tomar venganza, incitándose abiertamente a lanzar ácido o dañar de cualquier manera a los integrantes de mi familia, no obstante que no conocemos a la ofendida ni a las demás partes involucradas.

Inmediatamente después de estos comunicados sociales, mis hijos y yo empezamos a notar que diversas personas, al parecer policias, vigilan nuestros domicilios y nos siguen a todas partes, se estacionan por tiempos prolongados en nuestros centros de trabajo, y ocupantes de camionetas sospechosas pretendieron secuestrar a una de mis hijas.

Ya han transcurrido varios meses y estos acosos personales, familiares y a nuestros bienes aún continúan. Mis hijos y yo negamos categoricamente toda participación en los hechos, en cualquiera de sus formas; en tanto que poco a poco nos hemos ido enterando de una gran diversidad de hechos, de los cuales se infiere que a mi esposo se le está perjudicando injustamente por razones politicas y por otro tipo de intereses, asi como por competencia desleal de quienes en tiempos recientes se decian sus amigos o sus socios, y que ahora aprovechándose de las circunstancias están obteniendo grandes beneficios económicos y financiando a terceros (as) para perjudicar.

También nos hemos enterado que una ex socia de mi esposo, alterando documentos se pretende apropiar de bienes de mi esposo y de nuestra familia, se comenta también que ella puede tener relación directa con lo ocurrido a la ofendida Maria Elena Rios Ortiz; sabemos también que la esposa de un empresario del mismo giro comercial, por agravios de pareja, puede tener responsabilidad con lo ocurrido a la ofendida; pues ahora sin razón alguna ambas se ocultan o han desaparecido.

Por otra parte, la hermana de la ofendida, como se aprecia en declaraciones hechas en procesos penales diversos y anteriores, ella dice que sospecha de muchas personas y las nombra como las posibles sospechosas que les pueden causar un mal; luego entonces, el Ministerio Público también tiene la obligación legal que le impone el Código Nacional de Procedimientos Penales, de agotar todas estas líneas de investigación posibles sobre los hechos y no centrarse solamente en una.

Mis hijos y yo estamos abiertos al diálogo ante cualquier persona y autoridad para hacer todas las aclaraciones necesarias, con las reservas de ley, y si por alguna acción u omisión de nuestra parte involuntariamente se daño a alguna persona, tenemos la voluntad de solucionarlo. Sin embargo, pedimos y exigimos por este medio, que ya se deje de causar todo acto de intimidación o molestia a nuestras personas y familias, pues también estamos en disposición de ejercitar las acciones legales correspondientes, hasta que nuestros derechos se respeten.

Oaxaca de Juárez, Oaxaca, a 17 de enero de 2020.

Atentamente

Soledad Hernández Garcia y Familia.