
Ilustra Melissa Pérez Segnini colección Cómoda de Pro Femme
OAXACA, Oax. 15 de agosto de 2026.- Un ropero, un molino, un tocador y hasta un mototaxi formaron parte de los regalos que la familia de la novia llevó a una boda en San José la Garzona, comunidad de los Valles Centrales de Oaxaca.
La escena fue documentada por Oaxaca Inolvidable, que mostró en un video cómo los obsequios fueron apareciendo uno detrás de otro durante la celebración, desde los muebles destinados al nuevo hogar hasta un vehículo que también puede convertirse en una herramienta de trabajo.
Aunque en redes sociales el tamaño y número de los regalos han llamado la atención, en San José la Garzona este tipo de entrega forma parte de la manera tradicional en que familiares e invitados participan en las bodas y contribuyen al comienzo de la vida de la nueva pareja.
Oaxaca Inolvidable ha mostrado en otros videos celebraciones de la misma comunidad en las que los regalos ocupan un lugar central y pueden ir desde muebles y artículos para la casa hasta dinero.
La práctica remite a una de las expresiones más arraigadas de la vida comunitaria en Oaxaca: la ayuda mutua y la reciprocidad entre familias durante acontecimientos importantes como bodas, bautizos, mayordomías o fiestas.
Es el sentido cotidiano de la guelaguetza, más allá de la celebración de los Lunes del Cerro: dar, compartir y cooperar con la expectativa de que esa solidaridad también acompañará a otras familias cuando llegue su momento.
En esta boda de San José la Garzona, la imagen del mototaxi cerró una larga entrega de presentes, emotiva, por ser un regalo del abuelito y terminó por llevar a redes sociales una costumbre que, para la comunidad, forma parte de la celebración.