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OAXACA, Oax. 23 de septiembre de 2026.- El presidente municipal de Juchitán de Zaragoza, Miguel Sánchez Altamirano, fue detenido este miércoles durante un operativo, en medio de las investigaciones que autoridades estatales y federales mantienen contra grupos delictivos que operan en el Istmo de Tehuantepec.
La detención se conoció inicialmente a través de una filtración atribuida a la Fiscalía de Oaxaca, encabezada por Bernardo Rodríguez Alamilla, que difundió de manera selectiva la información entre un reducido grupo de medios con acceso recurrente y privilegiado a la dependencia.
Hasta esta nota, la dependencia se había reservado el comunicado oficial, sin precisar los delitos que se le imputan al edil.
Según la filtración, la detención la hizo la denominada Fuerza de Acción Estratégica Binnizá.
Este grupo de élite fue presentado apenas el 21 de septiembre y está integrado por 100 policías especializados, 50 de la Fiscalía estatal y 50 de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, para labores de inteligencia, investigación y operaciones contra homicidio, extorsión y estructuras delictivas.
La detención de Sánchez Altamirano ocurre después de más de un año de operativos e investigaciones por la infiltración de grupos criminales en estructuras de seguridad de Juchitán.
En junio de 2025, como parte de la Operación Sable, autoridades estatales y federales intervinieron la Comisaría de Seguridad Pública Municipal y el C2 de Juchitán. La Fiscalía informó entonces que investigaciones de inteligencia habían detectado a integrantes de la Policía Municipal y del centro de videovigilancia que eran utilizados para favorecer actividades delincuenciales.
Los 218 policías municipales fueron concentrados para someterse a evaluaciones de control y confianza, mientras la seguridad del municipio quedó temporalmente bajo responsabilidad de la Policía Estatal, con apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, Marina y Guardia Nacional. El C2 también fue intervenido y pasó al control del C4 estatal.
Aquella investigación se dirigió contra integrantes de la corporación municipal y no significó, por sí misma, una acusación penal contra Sánchez Altamirano. Sin embargo, a partir de esos operativos su nombre comenzó a aparecer de manera recurrente en publicaciones y mensajes que pretendían vincularlo con grupos criminales de la región.
Uno de los episodios más relevantes ocurrió después del asesinato de una pareja y su hija de seis años, registrado el 27 de marzo de 2026 en La Venta, agencia de Juchitán. El 8 de abril, la Fiscalía de Oaxaca detuvo a tres hombres por ese multihomicidio y señaló que las investigaciones los relacionaban además con una red de extorsión y otros delitos.
Después de esas capturas circularon publicaciones que aseguraban que los detenidos habían mencionado presuntos vínculos y protección del presidente municipal Miguel Sánchez Altamirano y del director del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca, Emilio Montero Pérez. Ese señalamiento no apareció en el boletín oficial mediante el cual la Fiscalía informó las detenciones.
Sánchez Altamirano rechazó públicamente las acusaciones y sostuvo que se trataba de una narrativa fabricada con intención política. Montero Pérez también negó cualquier vínculo o protección a integrantes de grupos delictivos y calificó los señalamientos como falsos, dolosos e infundados.
Durante 2025 y 2026 también fueron difundidas mantas, publicaciones y mensajes atribuidos a supuestos integrantes de grupos criminales en los que aparecieron los nombres del presidente municipal y de otros actores políticos de Juchitán. La autoría y veracidad de esos mensajes no fueron acreditadas públicamente por las autoridades, por lo que constituyen señalamientos y no pruebas de una relación criminal.
Otro antecedente se registró en agosto de 2025, cuando Miguel Alejandro López Pérez presentó ante la Fiscalía de Oaxaca una denuncia penal contra Sánchez Altamirano por el delito de amenazas. El denunciante aseguró que, durante un encuentro en un restaurante de Juchitán, el presidente municipal lo amenazó y afirmó que podía pagar para que lo privaran de la libertad y lo asesinaran. La existencia de la denuncia fue documentada bajo el número 23062/FIST/JUCHITAN/2025; públicamente no se ha informado de una resolución definitiva de ese expediente.
Sánchez Altamirano llegó originalmente a la presidencia municipal como suplente de Emilio Montero Pérez, luego de que éste solicitó licencia para separarse del cargo a finales de 2022. Posteriormente continuó su trayectoria política en Morena y obtuvo la candidatura para reelegirse al frente del Ayuntamiento de Juchitán.
La captura de este miércoles abre ahora una etapa distinta, pues será la autoridad ministerial la que deberá precisar la causa penal, los delitos que eventualmente se le atribuyen y la autoridad judicial que ordenó su detención. Hasta que esos datos sean dados a conocer, los señalamientos previos sobre protección a grupos delictivos no pueden considerarse como cargos formalmente imputados al presidente municipal.