
Operación Enjambre
“No existe fuerza más poderosa que una idea a la que le ha llegado su momento”. Esta frase, frecuentemente atribuida al escritor francés Víctor Hugo, parece cobrar significado ante la posibilidad de que Grecia Quiroz contienda por la gubernatura de Michoacán. Se ha planteado, sin embargo, que para competir con posibilidades reales tendría que encabezar un gran frente integrado por los partidos opositores a Morena. La propuesta podría tener sentido, de no ser porque el Movimiento del Sombrero construyó buena parte de su identidad precisamente en el rechazo a los partidos tradicionales. El desafío que enfrenta va más allá de suponer que pudiera sumar los votos obtenidos por los partidos de oposición en elecciones anteriores.
La primera dificultad es de carácter financiero. En un estudio publicado en 2018, María Amparo Casar y Luis Carlos Ugalde documentaron que el costo real de una campaña competitiva a gobernador podía superar diez veces el límite legal autorizado. Para dimensionar lo anterior, el Instituto Electoral de Michoacán fijó en aproximadamente 50.5 millones de pesos el tope de gastos para la contienda a gobernador en 2027; aplicar dicha proporción representaría una campaña de más de 500 millones de pesos. Para un movimiento que ha hecho de la independencia una de sus principales banderas, conseguir recursos suficientes sin comprometer su autonomía constituye un reto considerable.
El segundo obstáculo es de carácter electoral. Mediante el decreto legislativo número 476, publicado en mayo de este año, el Congreso de Michoacán incorporó al Código Electoral el artículo 318 Bis, cuya fracción II prohíbe expresamente a las candidaturas independientes compartir propaganda, lemas, plataformas, imagen o identidad política común. En consecuencia, Grecia podría competir como independiente si reúne las más de 70 mil firmas necesarias para obtener su registro, pero no compartir los signos distintivos del Sombrero con otras candidaturas independientes.
Esto tiene consecuencias prácticas. Una candidatura a gobernador necesita mucho más que simpatizantes: requiere organización territorial, operadores, abogados y representantes capaces de vigilar miles de casillas en los 113 municipios. Sin candidatos locales que compartan legalmente esa estructura, construirla y sostenerla representa un desafío considerable. No basta con conseguir los votos; también hay que tener capacidad para defenderlos. Para enfrentar este desafío se ha señalado la necesidad de crear un frente amplio que aglutine a los partidos de oposición a Morena. La idea resulta atractiva para los partidos opositores, pero plantea una contradicción para Grecia. Después de defender el carácter ciudadano del movimiento que encabezó Carlos Manzo, tendría que explicar por qué ahora acepta negociar candidaturas y posiciones con las mismas organizaciones de las que ha procurado mantenerse distante. Los partidos políticos no acostumbran entregar espacios por generosidad, y una coalición de esa naturaleza inevitablemente implicaría compromisos.
Existe otro factor que comienza a adquirir particular importancia: el tiempo. A diferencia de los partidos políticos, que tendrán del 10 al 24 de marzo de 2027 para registrar sus candidaturas, quienes aspiren a la gubernatura por la vía independiente deberán presentar su manifestación de intención entre el 24 de diciembre y el 2 de enero y, una vez autorizada, contarán con apenas treinta días, del 14 de enero al 12 de febrero, para reunir las firmas de respaldo ciudadano. Grecia enfrenta así una decisión que no puede aplazarse indefinidamente: mientras explora las posibilidades de una candidatura partidista, el calendario para competir por la vía independiente ya comenzó a correr.
Existe otra alternativa: aceptar la postulación de un solo partido sin necesidad de afiliarse. Movimiento Ciudadano y el Partido Encuentro Solidario podrían ofrecer a Grecia una plataforma electoral con registro, prerrogativas y estructura para presentar candidaturas en Michoacán. En el caso particular de Movimiento Ciudadano existen condiciones que merecen explorarse. MC cuenta con una organización nacional, gobierna Jalisco y Nuevo León y dispone de mayores fuentes institucionales de financiamiento. Además, el artículo 46 de sus Estatutos establece que al menos la mitad de sus candidaturas deben corresponder a ciudadanos externos. Esta disposición comprende los distintos niveles de elección, incluidos los estatales y municipales. Desde luego, no significa que esos espacios estén reservados al Movimiento del Sombrero, pero revela que las condiciones estatutarias para incorporar candidaturas ciudadanas ya existen y no tendrían que crearse mediante una excepción para Grecia Quiroz.
Hay otro elemento interesante. Mientras el artículo 318 Bis del Código Electoral impide a los independientes compartir lemas e identidad política, el artículo 169 reconoce a los partidos libertad para realizar propaganda a favor de sus candidatos, con la obligación de identificar claramente al partido que los postula. Sin embargo, la legislación no exige que todas las candidaturas de un mismo partido utilicen idénticos lemas o elementos de campaña.
¿Qué impediría entonces que Grecia negociara un acuerdo político con la dirigencia de MC para que solamente determinados candidatos a diputados y presidentes municipales compartieran un lema y los elementos distintivos del Movimiento del Sombrero? Todos aparecerían identificados como candidatos de Movimiento Ciudadano, pero únicamente quienes contaran con el aval de Grecia podrían presentarse públicamente como integrantes de su proyecto y utilizar, con la autorización correspondiente, su identidad gráfica y el característico sombrero. La selección formal de candidaturas seguiría los procedimientos estatutarios del partido, mientras que el respaldo de Grecia sería una decisión política del movimiento.
La fórmula no estaría exenta de dificultades, pero permitiría obtener una plataforma electoral sin renunciar a la identidad del Movimiento del Sombrero. Grecia podría dejar claro que su respaldo a determinados candidatos no representa un cheque en blanco para Movimiento Ciudadano ni supone renunciar a los principios que defendió Carlos Manzo. Una candidatura partidista no tendría necesariamente que significar la desaparición del Sombrero como identidad política propia.
Grecia cuenta, además, con una circunstancia que por el momento le favorece. Morena ya designó a Carlos Torres Piña coordinador estatal de la Defensa de la Cuarta Transformación, una figura que permite realizar recorridos, construir estructuras y ganar presencia pública sin solicitar expresamente el voto. Esta estrategia de posicionamiento político, sin embargo, parece no estar resultando como Morena la planeó. Raúl Morón sostiene que Morena todavía no tiene candidato y anunció que, con el respaldo del PT, también recorrerá Michoacán para escuchar a la ciudadanía y explorar una posible ruta alternativa, cuya definición habrá de anunciar a finales de noviembre. La fórmula de la coordinación, concebida para adelantar la organización política sin formalizar la candidatura al gobierno del estado, ahora también amenaza con prolongar la disputa por su definición.
Hay una consideración que Grecia no debe perder de vista en su búsqueda de la gubernatura de Michoacán. Carlos Manzo ganó la presidencia municipal de Uruapan en 2024 con una votación histórica de 95 mil sufragios, casi el doble de los obtenidos por cualquiera de los ganadores en las elecciones anteriores. La pregunta es si Grecia podrá superar los desafíos planteados para extender ese éxito electoral a todo Michoacán. Si no fuera así, preservar Uruapan como bastión del movimiento tampoco sería una derrota. Los proyectos políticos no están obligados a conquistar todos sus objetivos en la primera oportunidad; en ocasiones, asegurar su permanencia resulta más importante que precipitar una batalla para la que todavía no se está preparado.
Finalmente, Grecia Quiroz enfrenta una decisión que va más allá de cualquier cálculo electoral. Busca dar continuidad al legado de Carlos Manzo, pero conoce mejor que nadie los riesgos de una lucha que ya le arrebató al padre de sus hijos. Ellos hoy necesitan más que nunca de su presencia y protección. No se trata de renunciar a sus ideales, sino de reconocer que existen consideraciones humanas que trascienden cualquier estrategia política. Al margen de sus aspiraciones, creo que Grecia Quiroz merece el mayor respeto por el valor con el que enfrenta circunstancias que pocos seríamos capaces de comprender. En política, ninguna derrota es definitiva; existen pérdidas, en cambio, que ninguna victoria puede reparar.