OAXACA, Oax., 23 de julio de 2020.-El promotor de la lucha olímpica en Oaxaca, el profesor Julio Gómez López falleció a los 75 años de edad, la mañana del martes 21 de julio en la ciudad de Oaxaca de Juárez, Oaxaca, a consecuencia de una neumonía.

Julio Gómez López se convirtió en pionero y fundador de la Asociación Oaxaqueña de Luchas Asociadas. Durante más de tres décadas, Julio Gómez López fue maestro de grandes pancracistas oaxaqueños, en una tarea que lo catapultó como entrenador en el Internado Ignacio Mejía de la población de Reyes Mantecón, que le dio a Oaxaca un sinnúmero de medallas nacionales e internacionales a Oaxaca.

El ganador del Premio Estatal del Deporte en 1993 como mejor entrenador, anunció su retiro como entrenador hace aproximadamente cinco años, pero su vocación de servicio lo llevó a emigrar a la región del Istmo de Tehuantepec, donde continuó con su tarea de enseñar el deporte de la lucha olímpica a niños y jóvenes.

Fue un 30 de marzo de 1945 cuando Julio nació en la casa marcada con el número 23 de la calle de Los Libres en la capital oaxaqueña. Al lado del Jibo García se inscriben a clases de box, donde se convierte en esparrin, y después empieza a participar en las funciones de box que se celebraban en las festividades tradicionales de los barrios.

Relámpago Gómez, en compañía de Red Demon, visitaron el gimnasio de lucha libre que funcionaba en la Arena Oaxaca (hoy Casa de los Deportes) a cargo del profesor Xicoténcatl Sánchez Heras.

Su debut en el pancracio fue en octubre de 1964 en compañía de Red DemonRed, donde le dio vida al personaje de Caballero Negro, enfrentando a Richard Reyes y El Indio Comanche, en la festividad de la Virgen del Rosario en Los Libres y Abasolo.

Los lugares donde luchaban eran la Pista de la Pepsi y la Capilla de la Colonia Alemán, en esta última fue donde Julio perdió su incógnita a manos de Jhonny Moguel. Ese momento le dio vida al personaje del Relámpago Gómez, en 1967.

Julio Gómez fue parte de la primera generación de luchadores oaxaqueños que fueron examinados por el oaxaqueño Adolfo “el Patrón” Bonales, enviado por la entonces Empresa Mexicana de Lucha Libre (hoy Consejo Mundial de Lucha Libre) y el Sindicato Nacional de Luchadores Profesionales de la República Mexicana, obteniendo la licencia número cinco como luchador profesional.

Conoció la lucha olímpica en 1979, cuando un elemento de las fuerzas especiales de Ejército Mexicano le enseña el secreto de esta disciplina.

A partir de ese año incursionó en las competencias nacionales (sin apoyo oficial y sin pertenecer a algún equipo o selección), puso en alto el nombre de Oaxaca llegando a ocupar el cuarto y quinto lugar nacional en la Ciudad de México, Monterrey y Guadalajara, en los estilos de libre, grecorromana y sambo.

Dos años después, ganó el premio al mejor deportista y surge la propuesta de crear la asociación oaxaqueña de lucha olímpica al lado de su amigo Miguel Ángel Chávez Romero.

Ya como entrenador, consigue que sus pupilos logren representar a México y asiste como entrenador a Hungría, Cuba, Colombia, Moscú, Costa Rica y Puerto Rico.

El entrenador Julio Gómez López será recordado por varias generaciones de luchadores oaxaqueños. Descanse en paz el “Relámpago” Gómez.