CIUDAD DE MÉXICO, 6 de septiembre de 2019.- Entre papalotes, flores, obras de arte y música oaxaqueña, el Palacio de Bellas Artes despide al maestro Francisco Toledo, quien falleció este jueves.

El vestíbulo del Palacio de Bellas Artes se transformó en una ofrenda dedicada al artista plástico oaxaqueño, quien además de un genio del arte fue un irreverente y atrevido que logró crear grandes piezas que iluminaron al mundo.

Al entrar al Palacio, lo primero que se visualiza, es la captura de la fotógrafa Graciela Márquez, en la que se ve al maestro en cuclillas, sobre una ventana, con las manos entrelazadas y una mirada al horizonte, y a los pies de la gráfica diverso arreglos florales enviados por algunos museos como el de Frida Kahlo y Diego Rivera y el de Arte Moderno, y por sus admiradores, quienes no han parado de visitar el lugar.

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Quadratín México