CIUDAD DE MÉXICO, 13 de agosto de 2019. —Casos de violencia difundidos en redes sociales, como #LadyPiñata, son consecuencia de una escalada de conflictos, que va de la agresión pasiva a la verbal y física.

Para llegar a la última fase el individuo pasa antes por varias etapas de frustración, afirmó Manuel González Oscoy, de la Facultad de Psicología (FP) de la UNAM.

“En este incidente vimos la parte final de un problema; es evidencia de situaciones que antes permanecían invisibles y en la impunidad, y ahora son palpables”, explicó el experto en bases biológicas de la conducta, según detalla un comunicado de la Máxima Casa de Estudios.

En estas circunstancias también interviene la desensibilización hacia la violencia, pues nos hemos acostumbrado a convivir con ella a través de la información o el entorno, que incluye a la familia, la escuela o el transporte.

“Influyen factores cerebrales y culturales; por ejemplo, las amígdalas cerebrales responden a la agresión, pero también se nos enseña a responder de manera agresiva ante ciertos contextos.

“Si te hacen algo no te dejes”, es una frase común en el seno de la familia, que se reafirma en la escuela y el trabajo, dijo.

La violencia en las calles es algo consabido, subrayó González Oscoy. “Muchas personas han sido testigos de accidentes vehiculares con consecuencias fatales; con estos antecedentes, los hechos violentos en el tránsito generan estrés o frustración. De igual manera, es necesario considerar qué tanto resiste una persona antes de explotar, y en eso influye la personalidad”.

Siga leyendo aquí: Quadratín México