
La relación entre imperfección y contemplación en la obra de Osukā Takai
OAXACA, Oax. 17 de julio de 2021.- El artista plástico Francisco Toledo es uno de esos creadores cuya obra persistirá en el tiempo y que se considera patrimonio cultural de los oaxaqueños.
Este 17 de julio se cumplen 81 años de su natalicio; en aquel lejano 1940 en Juchitán se le dio el nombre de Benjamín Francisco López Toledo.
Desde la infancia supo las dificultades que representan vivir como parte de una etnia, la zapoteca, y lo que significaba el exilio, pues su padre llevó a su familia a vivir a Chiapas debido a problemas que enfrentó con el gobierno como líder de trabajadores en el Istmo de Tehuantepec.
Sin embargo, con la vena artística que ya traía, desde los 10 años empezó a dibujar y esa perspectiva de la vida le brindó la oportunidad de pulir su talento.
Largas fueron las jornadas de trabajo arduo y su peregrinar formativo incluyó la escuela de Bellas Artes de la UABJO, la Escuela de Diseño y Artesanía en la Ciudad de México, así como un viaje a Europa y es en París donde conoce a Rufino Tamayo y Octavio Paz.
Sin embargo, a su regreso a México fortalece los lazos con su cultura original y combina viajes frecuentes a la ciudad de Oaxaca y Juchitán con estancias en Nueva York.
Carlos Monsiváis escribió al respecto: “La condescendencia ante lo indígena, una de las proposiciones más reiteradas del paternalismo engreído. Pero Toledo es ajeno por completo al turismo interno, su propósito es celebrar una de sus herencias y convertirla en temática artística de largo alcance. A un artista de su refinamiento y su cultura plástica no le hacen falta temas ‘atractivos’ que fijen la atención del espectador”.
Para las generaciones recientes su activismo a favor de la defensa del patrimonio cultural, el medio ambiente y diversas causa altruistas es lo que destaca así como su enorme aportación a la difusión cultural y artística al fundar el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO), el Centro Fotográfico Manuel Álvarez Bravo y el Centro de las Artes de San Agustín, principalmente.
Aún después de su partida física de esta tierra, el maestro Toledo sigue siendo referencia y escuela, como solo pueden hacerlo los grandes artistas.