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OAXACA, Oax. 16 de diciembre de 2025.- Para el ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Giovanni Figueroa Mejía, más que un balance numérico de los primeros 100 días en funciones, lo relevante de esta nueva etapa es que la justicia se volvió más humana.
En entrevista con Quadratín Oaxaca, señaló que la construcción de sentencias claras y cercanas a la población responde a una visión distinta del quehacer judicial, en la que los asuntos no se entienden como expedientes aislados, sino como problemas reales que afectan directamente a las personas.
“Al lado de cada asunto hay seres humanos, personas que están sufriendo en su patrimonio, en su libertad, en su seguridad y, a veces, incluso en su vida”, expresó.
Al hacer un balance del trabajo realizado, el ministro explicó que su ponencia se colocó entre las más productivas de la nueva integración.
De acuerdo con cifras al 14 de noviembre de 2025, a la Ponencia Giovanni Figueroa Mejía se le han turnado 218 asuntos, de los cuales se presentaron 40 proyectos de resolución en un periodo de 75 días, además de 16 asuntos programados para discusión en el Pleno.
Sin embargo, aclaró que la productividad no debe medirse solo por el número de casos, sino por el impacto de las resoluciones, muchas de ellas relacionadas con derechos humanos, invasión de competencias y control constitucional de leyes y actos de autoridad.
En este primer balance, Giovanni Figueroa sostuvo que el trabajo del Pleno ha confirmado que la división de poderes sigue operando en los hechos y no solo en el discurso.
Señaló que en estos cien días la Corte ha invalidado disposiciones tanto del Poder Legislativo como del Ejecutivo cuando se han apartado del marco constitucional, al tiempo que mantiene un diálogo institucional permanente sin subordinación entre poderes.

Explicó que este ritmo de trabajo respondió también al rezago superior a mil 400 asuntos que recibió la nueva integración, lo que llevó a ampliar los días de sesión del Pleno y acelerar la emisión de sentencias, con el objetivo de evitar que los casos permanezcan años sin resolución.
Figueroa indicó que la función jurisdiccional no puede separarse de la realidad social.
Recordó que, incluso antes de asumir el cargo, regresó a diversas entidades para escuchar a jueces, académicos y ciudadanía, una práctica que —dijo— mantendrá durante los once años que durará su encargo como ministro de la Suprema Corte.
Desde esa experiencia, consideró que el proceso de elección judicial dejó aprendizajes importantes.
Giovanni Figueroa llegó a la Corte al haber sido el segundo hombre más votado y el quinto en total con 3 millones 655 mil 748 votos.

Con base en ello planteó la necesidad de mejorar la ruta de selección, particularmente mediante plazos más amplios y evaluaciones más profundas de los perfiles, además que resaltó que se puede hacer una campaña nacional austera y sin tantos recursos, como sucede con los partidos políticos.
El ministro sostuvo que la justicia constitucional solo puede fortalecerse si combina preparación técnica, sensibilidad social y presencia territorial, de modo que la Corte no se perciba como una institución distante, sino como un tribunal que escucha, entiende y responde a las problemáticas reales del país.
Giovanni Figueroa es licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Nayarit, maestro en Estudios Superiores de Derecho Constitucional y doctor cum laude por la Universidad Complutense de Madrid.
Desde 2011 es integrante del Sistema Nacional de Investigadores, Nivel II, ha realizado estancias de investigación en universidades de Italia y Francia, y es autor de diversos libros y artículos especializados.