
Ciudadanía pone rostro a 4 años de gobierno de Américo Villarreal
INDICADOR POLÍTICO
No se necesita mucha capacidad de análisis para entender la jugada que se hizo la noche del miércoles 30 de octubre desde la finca La Chingada, en Palenque, Chiapas. Con un largo, desordenado, discurso con destinatarios electorales, el presidente emérito Andrés Manuel López Obrador reapareció como el jefe político de Morena para el proceso electoral del 6 de junio de 2027 y la mira en el 2030.
La figura y discurso presidencial-pospresidencial reafirmó lo que ya se había perfilado: López Obrador es el jefe político del proyecto transexenal de la 4T y operará el 2027 para decidir la candidatura presidencial del 2030, en tanto que la presidenta en funciones Claudia Sheinbaum Pardo seguirá haciéndose cargo de las labores cotidianas del área administrativa del Gobierno federal.
Y con ese discurso y mensaje, López Obrador aclaró lo que no tenía que aclarar para quienes hayan visto muy clara su mano en el proceso de designación de los 17 candidatos formales a las gubernaturas en disputa, sin preocuparse, por cierto, de lo que pudiera pensar el INE, la inutilizada consejera presidenta Guadalupe Taddei y los consejeros electorales.
La percepción --que no capacidad de análisis-- que trataba de convencer a la sociedad política que la presidenta Sheinbaum le había quitado el control de Morena a López Obrador y se haría cargo ella del proceso electoral fue desmentida con un discurso de casi una hora y media que debe leerse como el marco político del contenido de la propuesta de los candidatos de Morena. Inclusive, a López Obrador se le debe la decisión de sacrificar algunas precandidaturas de sus principales aliados, de sus propios afectos sentimentales y de compromisos circunstanciales que no se pudieron cumplir.
López Obrador ha sido muy hábil para manejar tiempos, pompa y circunstancia de los hechos políticos que forman parte de sus facultades exclusiva como máximo indiscutido e indiscutible del movimiento de la 4T. Con su discurso, el tabasqueño-palencano dejó muy claro que Morena y la campaña son su facultad exclusiva e indiscutible, y desde luego que fortalece aún fuera del partido la posición de Andrés Manuel López Beltrán Andy como el operador político de lopezobradorismo.
López Obrador convirtió la finca La Chingada en su Palacio de Invierno del discurso político de la 4T y la larga intervención --con ritmos, incoherencias, tropiezos y confusiones-- en el segundo informe político de gobierno del lopezobradorismo, inclusive opacando, corrigiendo y completando el discurso desordenado, burocrático y con poco interés político de la presidenta Sheinbaum el domingo pasado en el Zócalo de la Ciudad de México.
El 2027 --y este fue el segundo mensaje clave de López Obrador-- enseñó la noche del miércoles el verdadero escenario del proyecto lopezobradorista: discurso, ejes dramáticos y hasta frases que deberán dominar las campañas legislativas y estatales del 2027, pero teniendo en la mira que está en juego la continuidad de la 4T en la candidatura presidencial del 2030 para construir un tercer piso, aunque el primero y el segundo sigan en obra negra.
Lo que para muchos analistas pareció otro largo, atropellado, reiterativo y en momentos aburrido discurso en modo López Obrador, la lectura estratégica puede encontrar ahí los ejes temáticos de la campaña de legisladores y gobernadores, sobre todo en momentos en que los responsables del segundo piso de la 4T se encuentran agobiados como la presidenta Sheinbaum por falta de elementos para administrar la continuidad y otros personeros se han olvidado del discurso de la pobreza y la honestidad y aparecen ya en debates de enriquecimiento ostentoso –relojes, ropas, viajes vacacionales y propiedades-- que estarían desorientando a las masas morenistas.
La presidenta Sheinbaum --a pesar de la buena voluntad de muchos interpretadores filosóficos de sus escenarios confusos-- quedó ya al margen de Morena y de las circunstancias políticas que se manejarán en las campañas de candidatos a gobernadores y con indicios adelantados de que tampoco tendrá algo que ver con la definición de candidaturas a diputados federales. La presidenta Sheinbaum en su año de campaña y dos años de gobierno nunca ha elaborado un discurso de contenido político coyuntural y de liderazgo del movimiento de Morena como el que se permitió el presidente emérito López Obrador la noche del miércoles.
Los primeros indicios señalan que el nuevo libro de López Obrador será el factor motivacional para una mayor movilidad política del presidente emérito de las campañas electorales que ya están dominando el medio ambiente político nacional. El libro Pueblo, aunque no se lea, ni se analice, ni se razone, será el discurso político electoral de los candidatos en Morena.
Así que el 2027-2030 electoral de Morena no comenzó en Palacio Nacional sino en el Palacio de Invierno de Palenque.
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Política para dummies: la política ahí está, y que cada quien saque sus propias conclusiones.
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