
La relación entre imperfección y contemplación en la obra de Osukā Takai
José Bayro C. es un artista multidisciplinario originario de Bolivia y nacionalizado en México con alrededor de 40 años de trayectoria quien ha encontrado en este territorio su segundo hogar y el espacio de ensueño para desarrollar carrera entre óleos, esculturas, cerámica, bronce, arte objeto y grabados.
En el área de los grabados, existe una relación muy particular con Oaxaca pues además de visitar constantemente el lugar de la Verde Antequera, tuvo oportunidad de estar en algunos talleres impartidos por Francisco Toledo, menciona que en técnicas aprendidas del maestro recuerda que trabajaba las tierras,refiriéndose a las tonalidades en los grabados y el uso del barro como parte de las técnicas aplicadas.
Sin duda, para José Bayro C. ha sido fuente de inspiración el maestro Toledo no solo por sus grandes aportes al arte sino por su capacidad altruista y de compromiso con su estado, el apoyo constante a nuevos artistas a modo de dejar legado de sus conocimientos y técnicas.
De técnicas aprendidas de maestros oaxaqueños que actualmente son parte de las obras de José Bayro C. también se encuentran las del maestro Claudio Jerónimo López allá en su taller, mejor conocido como La Canela ubicado en San Agustín Etla quien durante más de 45 años se ha especializado en el manejo de cerámica a altas temperaturas.
El maestro Claudio originario de San Jerónimo Silacayoapilla en la región de la Mixteca baja, viene de una familia de alfareros y al conocer a maestros como Fumio Takahara transforma la herencia familiar del barro.
La admiración de José Bayro C. por Oaxaca está inspirada no solo por lo aprendido de grandes maestros y exponentes plásticos como Francisco Toledo o Claudio Jerónimo López sino también de la cotidianidad oaxaqueña, de sus olores, de los chapulines, de las tlayudas, de los mercados, de los tonos tierras al viajar por carretera, de la fantasía en cada uno de sus rincones, en los cuentos de los campos, en conocer a la gente desde sus oficios pues hay una gran diversidad de colores y texturas en el día a día.
Otro de los motivos basados en Oaxaca que inspiran a José Bayro C. a desarrollar obras con particular sentido del humor, es la incorporación de animales a sus obras como los camarones, pues es una manera de enfrentar su alergia. Pensando en la incorporación de animales en obras, Francisco Toledo integró murciélagos, iguanas, conejos, tortugas, venados que fueron parte de la infancia en su natal Juchitán.
Bayro C. considera que las actuales generaciones de artistas plásticos en Oaxaca tienen mucha frescura, en su innovación constante en técnicas, se ve en sus calles, en el arte urbano por ejemplo, en su cerámica, en el uso de los colores, en el sentido de pertenencia, llevando su identidad a otros territorios.
Es difícil para el artista tener una anécdota en particular de Oaxaca pues en cada viaje que hace tiene un mundo de posibilidades para inspirarse, uno de los colores que le conecta con territorio oaxaqueño es el azul añil pues considera que se encuentra inmerso en muchos rincones.