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OAXACA, Oax. 30 de octubre de 2025.- Más que una actividad turística, la ofrenda del Mercado 20 de Noviembre es un acto de memoria.
Cada año, los locatarios se unen para recordar a quienes se adelantaron, y para mantener viva la tradición que da identidad a Oaxaca.
El administrador del mercado, Melitón Lavariega Torres, explicó que la ofrenda fue elaborada en colaboración con todos los comerciantes.
“Aquí se apoyan todos, todo el mercado. Somos unos 207 locales, más de 300 personas que trabajamos aquí. Cada quien pone algo: una veladora, una naranja, una comida. Todos participamos, porque es nuestra forma de agradecer y recordar”, compartió.

El altar ocupa uno de los espacios centrales del mercado, rodeado por los aromas que identifican a este sitio: pan de yema, chocolate, mole y el famoso pasillo del humo.
“Aquí todo es artesanal, auténtico. El pan, el mole, el caldo de menudo, todo tiene historia. Esto es Oaxaca”, añadió el administrador.
Lavariega destacó que esta tradición se ha transmitido de generación en generación, y que representa una parte esencial de la cultura oaxaqueña.
“Al menos en Oaxaca no olvidamos a nuestra gente que ha partido. Nunca podemos dejar esta tradición, es lo que somos.”
El administrador invitó a las y los visitantes a recorrer los 14 mercados de la ciudad, incluido el de Abasto, que suman 15 en total.
“Cada mercado tiene su historia y su ofrenda, pero este, el 20 de Noviembre, es uno de los más antiguos y queridos por la gente”, dijo.
Entre velas, flores, pan y mole, el altar se convierte en un símbolo de comunidad, es el corazón de un pueblo que sigue recordando a los suyos.