
La esperanza de libertad resiste
OAXACA, Oax., 4 de enero de 2021.- Las alianzas electorales han quedado definidas y las estrategias para ganar votos se detallan en los respectivos cuartos de guerra. Los espacios oficiales en los medios de comunicación destinados a los partidos políticos son ya, dedicados a las precampañas electores federales y muy pronto arrancarán las locales.
La contienda se vislumbra con altos índices de descalificación; así se nota desde ahora, ya que los spots no están orientados a propuestas para la solución de las diferencias sociales, no dan alternativas de igualdad de oportunidades; están creados con vanos de argumentos, que más que confrontar los aciertos propios con las equivocadas políticas pasadas, evidencian la ineficacia propia.
Así, nuevamente la sociedad recibirá una andanada de mensajes donde los peores son los de enfrente, sin decir porqué se es menos peor. Esto es acrecentado ahora, con la configuración de diversas alianzas electorales, mismas que tienen diversas figuras legales que pueden ser, Coalición Total o Parcial o, en su caso, Candidaturas Comunes.
Las leyes electorales actuales prevén diversas formas de competencia, ya sea por Candidaturas Independientes o bien permiten a los partidos políticos asumir cualquier forma de alianza o por participación propia. A la atención de la sociedad vendrá la propuesta de las candidaturas que propondrán las alianzas más visibles, estas son, la conformada por el Partido Acción Nacional (PAN), Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Partido de la Revolución Democrática (PRD) denominada, “Va Por México”. La otra Coalición integrada por el Partido de Regeneración Nacional (PRN), Partido del Trabajo (PT) y Partido Verde Ecologista de México (PVEM) denominadas “Juntos Haremos Historia”.
Las opiniones ya se dividen en los adjetivos y análisis de dichas coaliciones. Sin embargo, lo que hay que precisar es que una y otra no se saldrán del guion preestablecido y, quienes dicen estar haciendo historia juntos, olvidan que esta, se escribe paso a paso y que en ocasiones es un juego de villanos y traidores. Que nada se borra en la pizarra de los hechos y acciones propias, así que, más allá de ser arropados con sábanas santas, ahora con pie propio los candidatos volverán en este proceso electoral a depender de ellos y su historia particular.
La sociedad habrá de ver en “memes, gráficos y/o videos” la descalificación de cada persona y con ello, nada se aporta a un proceso electoral, que adolece de democracia para construir gobiernos que den resultados satisfactorios a la sociedad en su conjunto.
El desprestigio por sí mismo engendrará reacciones del mismo talante y, de nuevo el país corre el riesgo de seguir a la deriva con una política globalizada.
Con estas reflexiones iniciamos nuestra colaboración del 2021, deseando salud y buenas nuevas para ustedes y sus seres queridos.