OAXACA, Oax., 22 de febrero de 2021.- Algunas conclusiones acerca de la conducta humana como las que reflejan al hombre sin principios y que por lo tanto es naturalmente malo, son explicadas en gran parte por filósofos como Thomas Hobbes.

Dicha posición filosófica tendría hoy grandes ejemplos que confirman su hipótesis para explicar acontecimientos que ocurren y se ven reflejados en los hechos que día a día nos narran los medios de comunicación y en tal sentido, justifican el estado de derecho y al propio estado.

Esta visión ius naturalista de la sociedad, nos ayuda a explicar, aún sin coincidir con esa posición que en Oaxaca podríamos dejar pasar la oportunidad de generar condiciones horizontales para la competencia y lucha por el poder en el estado.

Pareciera ser que, la realidad que arrojó el proceso electoral del 2018, genera a unos la confianza de que en este año volverán a arrasar en las elecciones y a los otros, buscar sumar votos en busca de ganar y solo ganar.

En este espacio he insistido e insisto que, lograr coincidencia en la alianza electoral “Va por Oaxaca” es la oportunidad para construir una alternativa de propuesta con contenido oaxaqueño a la sociedad que requiere respuestas y no solo esperanzas.

Nuestro estado, si bien se dice está recibiendo recursos económicos para añejas obras, también debe jugar papel importante en la propuesta de nación, ya que, históricamente el país registra la presencia de dos grandes Oaxaqueños, a estos hay que sumar, a quien se deja de lado por su posición ideológica de verdadero pensador para la transformación del país; los dos primeros Juárez y Díaz, y el tercero, a quien se le niega la importancia y resta valía, Ricardo Flores Magón.

Hoy adolecemos de ejemplares que incidan en un verdadero rumbo de país por ello la fuerza electoral que se construye va por Oaxaca no solo debe ser una fortaleza por recursos sino, una fuerza propositiva para la nación. Esto en tiempos donde los principios están de lado, incluso, borrados.