
Las pugnas arancelarias y el efecto Trump
En esta semana se dió a conocer por parte del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) donde destaca que en nuestro país se han reducido la pobreza laboral, es decir a los trabajadores con empleo formal les han aumentado sus ingresos pero, sus salarios siguen sin alcanzarles para resolver todas las necesidades de la canasta básica y menos todas las necesidades de la familia. En términos reales de 92.69 pesos, el 20% de la población con menos ingresos en México vió un aumento en su salario de 26.09 pesos y ahora percibe $118.78
Destaca del informe del Coneval que México cerró el primer trimestre del año con 5 millones más de personas en pobreza laboral respecto al mismo periodo de 2020. La confrontación de estos datos dejan claro que la mejora de 26.09 pesos es sólo una “ilusión óptica”.
En términos de vida diaria las desigualdades se incrementan reflejando que la brecha en la distribución del ingreso también se amplió, y con ello la desigualdad. Las personas con menores percepciones son ahora más pobres. Las mujeres y las personas jóvenes e indígenas son las más afectadas. En cambio, quienes tienen los mejores ingresos en el país se han visto mínimamente afectados. Al final de cuentas podemos decir que hay más trabajo pero, la fuerza laboral sigue siendo mal pagada y sin prestaciones. Se confirma que la pandemia ha golpeado, sobre todo, la economía de quienes ganan menos; que el empleo generado en estos meses es sumamente precario y que seguramente habrá un aumento en la pobreza en general. Bajo estas características es de notar que el Gobierno Federal no ha sabido reaccionar a las exigencias ya que México se ubica entre los países que menos invirtió para reducir el impacto de la crisis en los más pobres.